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Internacional

Crónica:INTERNACIONAL | GUERRA CIVIL EN SIRIA

El régimen sirio acepta el plan de la ONU mientras al Assad visita el barrio de Bab Amro

La ONU ha mostrado su satisfacción ante la respuesta del régimen y asegura que es un paso inicial importante aunque esperarán a que se aplique

Al Assad visita el barrio devastado de Bab Amro. Este martes la televisión siria mostraba imágenes del presidente Bachar al Assad paseando por el devastado barrio de Bab Amro, uno de los principales focos de la resistencia al régimen que fue masacrado sin tregua durante más de un mes por el Ejército y los francotiradores de la milicia shabija. / YOUTUBE

/ CORRESPONSAL EN ORIENTE PRÓXIMO 27/03/2012 - 17:41 CET

No lo han anunciado los medios oficiales, la agencia de noticias SANA ni la televisión pública, pero según un portavoz de Kofi Annan, el enviado especial de la ONU para Siria, el régimen que preside Bachar al Assad habría aceptado el plan de seis puntos que Annan presentó hace varias semanas en Damasco sin obtener respuesta, y que durante los últimos días ha logrado el apoyo de Rusia y China, los principales socios occidentales del régimen sirio.

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El plan no es ambicioso sino práctico, pide el cese de las hostilidades bajo la supervisión de la ONU, la puesta en libertad de los detenidos durante las protestas antigubernamentales de los últimos meses, socorrer a los heridos que siguen temiendo acudir a un hospital y comenzar un diálogo con la oposición para que las prometidas reformas políticas sean creíbles. La ONU ha mostrado su satisfacción ante la respuesta del régimen, aseguran que es un paso inicial importante aunque se reservan mostrar más entusiasmo hasta que no se aplique, "de forma inmediata", lo acordado.

La desconfianza es lógica. Este martes los Comités de Coordinación Locales alertaban de nuevos enfrentamientos en Homs y en varios barrios de Damasco. Poco después, la oposición alertaba sobre el posible enfrentamiento de 35 soldados del Ejército con desertores rebeldes en territorio libanés, mientras protegían a refugiados que huían de la inseguridad en la que se ha convertido toda Siria. No está claro si el enfrentamiento, en el que se han utilizado granadas y carros de combate, ha sido en el lado sirio de la frontera, pero lo cierto es que la intensión junto con la posible colaboración del Gobierno dominado por Hezbollah en Líbano, hacen que la situación todavía se complique más.

La presión exterior no parece afectar al régimen e Bachar al Assad, que a pesar de las sanciones económicas impuestas por la Unión Europea, EEUU y otros países, así como las prohibiciones para viajar a parte de sus principales cargos públicos, siguen actuando con asombrosa normalidad. Esta mañana lo mostraba la televisión siria con imágenes del presidente Bachar al Assad paseando por el devastado barrio de Bab Amro, uno de los principales focos de la resistencia al régimen que fue masacrado sin tregua durante más de un mes por el Ejército y los francotiradores de la milicia shabija.

Son reacciones a tener en cuenta, que describen la frialdad con la que un sistema es capaz de llegar hasta el final. Los expertos y analistas no son capaces de calibrar hasta que punto el régimen sirio sigue siendo fuerte, pero de lo que no hay duda es de que la opinión y acciones de la comunidad internacional tienen muy poco peso, igual que la condena que sin duda la Liga Árabe hará pública desde la cumbre que celebran en Bagdad (Iraq). Mientras la población, que también está determinada a llegar hasta el final, espera respuestas, protección, e intenta no perder la esperanza en valores básicos como los derechos humanos.