Cadena SER

Emisoras

Buscador de emisoras

Ir

Selecciona tu emisora

España

La Audiencia Nacional acumula retrasos de hasta 12 años en la ejecución de sentencias

La Audiencia Nacional no ha ejecutado sentencias como Banesto o el caso KIO

Grande-Marlaska, sonriente a las puertas de la Audiencia Nacional / JAVIER ÁLVAREZ

El nuevo presidente de la Sala de lo Penal, Fernando Grande Marlaska, que tomara posesión de su cargo mañana, se propone eliminar el atasco en las ejecuciones de sentencias y que cada uno de los 18 magistrados de la Sala se impliquen hasta el final en su cumplimiento.

La Audiencia Nacional tiene un problema para ejecutar las sentencias de la Sala de lo Penal anteriores a 2009 ya que no existen registros ni archivos sobre el número de asuntos que todavía están pendientes de que se cumpla en su totalidad los fallos condenatorios dictados por los cuatro tribunales que componen la Sala.

La parte de la sentencia que afecta a la situación personal de los acusados, es decir, los años de cárcel a los que sean condenados no se ve afectada por este retraso ya que lo normal es que se ejecuten inmediatamente después de su revisión por el Tribunal Supremo (en caso de que sean recurridas). En cambio, la parte del fallo que se refiere a las multas, los embargos y otras responsabilidades personales que se suman a la condena de cárcel, no se están cumpliendo con normalidad o tiene un retraso de hasta 12 años.

"Son decenas los casos, anteriores a 2009, en los que solo se ha ejecutado la condena carcelaria y todavía no se han embargado los bienes" explica una fuente judicial conocedora del problema. Así ocurre con una veintena de sumarios como el caso Ercros, (junio 2006) el caso Banesto (marzo de 2001) o el caso KIO de diciembre de 2002 en donde hasta el año pasado no se ha podido subastar el palacete de Diego Prado y Colon de Carbajal, ya fallecido y condenado junto a De la Rosa por apropiación indebida a dos años y al pago de 12.020.242,09 euros más intereses. Prado, según dicha sentencia, fue el beneficiario del desvío del dinero que ordenó Javier de la Rosa.

Este problema en el retraso de la ejecución de las sentencias ha sido detectado por todos los aspirantes a la presidencia de la sala de lo penal y el juez elegido, Fernando Grande Marlaska que tomará mañana posesión de su cargo, va a reorganizar el trabajo con la exigencia y el compromiso de que sean los 18 magistrados de la Audiencia quienes se impliquen de forma directa en el control de la ejecutorias y, no como sucedía hasta ahora que estaba en manos de dos secretarías y poco más. Se trata de hacer efectivo el axioma jurídico de que los magistrados deben juzgar y hacer cumplir lo juzgado.