Cadena SER

Emisoras

Buscador de emisoras

Ir

Selecciona tu emisora

Deportes

cerrar
BAYERN DE MÚNICH 2 - REAL MADRID 1 | LIGA DE CAMPEONES | SEMIFINAL

El Real Madrid tendrá que remontar ante el Bayern para estar en la final de la Champions

El jugador alemán de origen español marca el segundo tanto de Bayern justo antes del final del tiempo reglamentario. Los alemanes llegarán al Bernabéu con ventaja aunque el Real Madrid tiene en el tanto de Özil un trozo del billete para volver a Múnich como finalista

EFE / El portero del Real Madrid Iker Casillas observa el balón en su red después del gol de Franck Ribery, del Bayern de Múnich

El Real Madrid pierde el partido en Múnich pero consigue que la eliminatoria quede abierta en el Berbanéu, el escenario donde le gusta rematar sus grandes hazañas

El resultado cosechado por el equipo de Mou en Múnich cumple uno de los objetivos que, a buen seguro, se había marcado el portugués para esta cita: marcar un tanto en el Allianz Arena. No es un asunto cualquiera. Con el tanto de Özil el Madrid llega al partido de vuelta obligado a remontar un partido remontable. El equipo blanco depende de sí mismo y solo tiene que hacer lo que debe hacer cualquier equipo que quiere estar en una final de la Champions: ganar su partido de casa.

De entrada, Mourinho no quiso reservar nada en su segunda semifinal de la Champions con el Madrid. La presencia de Di María, Cristiano, Özil y Benzema en el once demostraba que iba a por todas. Pero el once de gala del equipo blanco se vio en serias dificultades para soportar la presión inicial del equipo de Heinkes, héroe de la séptima empeñado en posponer la llegada de la décima.

El trabajo en el centro del campo de Kroos, Schweinsteiger y compañía maniató al Real Madrid, que perdía demasiado pronto la pelota a pesar de la presencia en su eje de Xabi y Khedira. Sin embargo, la primera gran ocasión del encuentro fue para los de Mourinho. Porque después de una buena colada de Lahm fue Benzema el que quiso llevar los apuros a la portería contraria. Recibió de Özil, metió la directa y disparó. Buena intervención de Neuer.

Hasta entonces, las áreas no se habían pisado demasiado. Ribéry lo hizo en una ocasión para reclamar un penalti de Sergio Ramos. La acción pareció más piscinazo que falta para el inglés Howard Webb, el árbitro que no vio la patada que el holandés propinó en el pecho a Xabi Alonso en la final del Mundial que se trajo España de Sudáfrica.

Pero Ribéry se levantó pronto. Lo suficiente como para adelantar a su equipo en el marcador. Lo hizo en un saque de esquina en el que la suerte jugó a favor de los alemanes y en la que el francés recogió un balón rebotado desde el hombro de un compañero. Estaba en el punto de penalti y quiso ejecutar a Casillas con la derecha. El portero no tuvo opción de detener el disparo a bocajarro. Además, Gustavo le tapaba. Podría haberse pitado fuera de juego, pero Webb no tenía moviola.

El Real Madrid acusó el golpe. Y era normal, ya que experimentaba por primera vez en esta edición de la Champions el hecho de ir por detrás en el marcador. Además, eso ocurría ante un gran equipo -que se ha desinflado en la recta final del campeonato doméstico-, en un gran campo y en un momento decisivo de la competición.

Y entre que el Madrid se encogió y el Bayern vio su momento, los alemanes encontraron espacio entre las filas madridistas. La lucidez de Kroos tuvo mucho que ver. También el trabajo de hombres como Boateng y Schweinsteiger... Por eso el equipo de Mourinho apenas pudo mostrarse después de encajar el tanto. Lo intentó en cualquier caso a balón parado, pero a Cristiano Ronaldo le faltó puntería.

En los primeros minutos de la segunda mitad el Madrid demostró que esta noche tenía que confiarse a Benzema a pesar de su falta de puntería. Con todo, era el más inspirado, el que mejor supo entender el partido. Y aunque se entretuvo en exceso cuando se plantaba solo ante Neuer y pese a que otro disparo suyo lo detuvo el portero, su participación en el tanto del empate del Madrid fue clave.

La jugada fue un acto de fe de los atacantes del Madrid. La inició el francés, que se asoció con Cristiano. Neuer detuvo su disparo, pero el rechace lo encontró Özil. De nuevo para Benzema, otra vez para Cristiano... y Özil remató la faena. Gran pase del portugués y mejor toque del alemán, profeta en el Allianz Arena.

Consciente de que encajar ese gol reducía drásticamente las posibilidades de volver a casa con la condición de finalista, el Bayern dio un paso adelante. Asedio sobre la portería de Casillas en jugadas de Kroos, de Ribéry y de Robben. Su problema es que pocas veces encontraron remate o compañero en buenas condiciones para hacerlo. Solo en una ocasión Mario Gómez tuvo la ocasión de adelantar a los suyos, pero su disparo -tras una entrega de Sergio Ramos en su área-, se marchó por encima del marco de Casillas.

El Madrid no especuló. Supo aguantar las embestidas de los de Jupp Heynckes y trató de atacar sin volverse loco. Así dejó sin efecto el empuje del Bayern y pudo incluso volver a casa con mejor resultado aún. El empate a uno era bueno aunque nunca se le vio conforme con él. Sin embargo, el destino quiso que tuviera que hacer un esfuerzo mayor en el partido de vuelta si quería clasificarse para la final de Múnich. Por eso llegó el gol de Mario Gómez a falta de un suspiro para la conclusión del partido.

Más deportes en Cadenaser.com | Fútbol | Baloncesto | Tenis | Fórmula 1

'El Sanedrín' analiza el Clásico decisivo entre el F.C. Barcelona y el Real Madrid. 

¿Es posible la remontada ante el Bayern en el Bernabéu?. 

Casillas: "Prefiero ir a Madrid con un 2-1 que con un 1-0". 

Sergio Ramos: "En la vuelta tenemos que salir a muerte a por el gol". 

El comentario de José Ramón de la Morena (18/04/2012).