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Economía

España vuelve a la recesión

Los datos del Banco de España apuntan a que el PIB cayó en el primer trimestre un 0,4%. Según los economistas, dos trimestres seguidos de caída del PIB significan recesión, y España ha vuelto a esa situación

El Informe Trimestral de la economía Española que publica el Banco de España anticipa que el PIB retrocedió entre enero y marzo un 0,4%, nueva caída después del -0,3% registrado entre octubre y diciembre de 2011.

El panorama que el Banco de España dibuja es oscuro: la demanda nacional sigue cayendo (tanto el consumo de las familias, -0,4%, como la inversión de las empresas, -3,5% y también el consumo y la inversión públicas retroceden), y el sector exterior, que ha venido tirando de nuestra economía, sigue con ese papel, pero con menos fuerza, porque los países a los que vendemos están también mal.

Por otro lado, a pesar de que las medidas excepcionales de liquidez adoptadas por el Banco Central Europeo atenuaron algo las tensiones en el mercado de deuda, "a principios de abril se produjo un nuevo recrudecimiento de las tensiones financieras en la zona del euro, que afectó de manera singularmente severa a España". Además, el dinero barato que el BCE ha dado a los bancos no se ha trasladado al conjunto de la economía: "los tipos de interés del crédito a los hogares experimentaron un ligero aumento", dice el Banco de España.

En resumen, según el texto, se inicia el año "en situación de recaída", y la receta del Banco de España para que la situación mejore pasa por cumplir estrictamente los objetivos presupuestarios y seguir ganando competitividad frente al exterior; en este sentido celebra los efectos de la reforma laboral sobre los sueldos; efectos, claro, a la baja.

La tasa de paro llegó al entorno del 24 % en marzo, según el Banco de España

La tasa de paro se situó en torno al 24% en el primer trimestre del año, según el último Boletín económico del Banco de España. La institución señala, con datos del Servicio Público de Empleo, que los parados aumentaron en el primer trimestre en casi 290.000 personas, una evolución del desempleo que "sería compatible" con una tasa de paro en el entorno del 24%.

El Banco de España calcula que se alcanzó dicho nivel de desempleo pese al "ligero retroceso" que se espera en la tasa de actividad como consecuencia de las salidas de inmigrantes y del comportamiento del colectivo masculino. Aunque señala que la información de la EPA para el primer trimestre no se encuentra aún disponible, considera que "no cabe descartar un nuevo aumento de la tasa de paro desde el nivel del 22,8 % registrado a finales de 2011".

Respecto a la caída de la contratación registrada en el Servicio Público de Empleo en el primer trimestre, el Banco de España cree que aún es demasiado prematuro asociar esta evolución a los efectos de la reforma laboral porque aún no se dispone de la información desagregada que permita valorar la utilización del nuevo contrato indefinido para pymes.

Asimismo, considera "elevadas" las subidas salariales hasta marzo dadas las condiciones de la economía. En este ámbito de los costes laborales, prevé una moderada ralentización de la remuneración por asalariado en el primer trimestre del año, por una "cierta contención" de los salarios, que se situaron en el 2,2 % hasta marzo. Considera que, en dicho periodo, los salarios todavía estaban influidos por el retraso acumulado en la negociación colectiva y la elevada presencia de acuerdos plurianuales firmados en ejercicios anteriores.

Pese a que estas subidas son aún elevadas, espera que adicionalmente se moderen los salarios para lo que resta de ejercicio, una vez que la reforma laboral comience a desplegar sus efectos a través de la prevalencia de los convenios de empresa. También contribuirán a esa moderación las posibilidades de "descuelgue" respecto a las condiciones establecidas en los convenios colectivos o mediante la modificación de dichas condiciones.

Para el Banco de España las reformas instrumentadas en los últimos meses, en particular, la del mercado de trabajo, resultan fundamentales para situar a la economía española en una senda de creación de empleo y de mejoras en la competitividad, aunque sus efectos no sean inmediatos.