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BAYERN DE MÚNICH 1 - CHELSEA 1 | FINAL DE LA CHAMPIONS LEAGUE

El Chelsea se estrena en la Champions League y arruina la fiesta del Bayern de Múnich

Tras un partido dominado por el Bayern de Múnich y dos goles en los últimos minutos del tiempo reglamentario, el Chelsea se estrena como campeón de Europa tras superar al anfitrión en la tanda de penaltis (4-3). Bayern de Múnich - Chelsea, minuto a minuto

Los jugadores del Chelsea se abrazan a Drogba después de marcar el penalti que da la Champions al Chelsea / REUTERS

JOSÉ MARTÍNEZ 19/05/2012 - 23:57 CET

La vieja guardia del Chelsea no falló a la hora de la verdad. David Luiz, Lampard, Cole, Drogba y un colosal Petr Cech coronaron campeón de Europa al Chelsea. Millones de libras invertidos más tarde, Roman Abramovich ve cumplido su sueño de dominar el mundo. Londres, una capital huérfana de éxitos, ve por fin colmada la gloria continental tras cincuenta y siete años de historia. El Támesis, al fin, tiene un ganador de la Champions League

Los porteros dominaron los minutos finales de una final encorsetada y por momentos plana. Con el acuerdo tácito de llegar a los penaltis, esta vez Manuel Neuer -un penalti atrapado a Mata, el tercero de la serie final anotado- no consiguió imponer su dominio bajo palos. La Champions vuela hacia Inglaterra por el acierto de Cech y los fallos de Olic y Schweinsteiger. Juan Mata, Oriol Romeu y Fernando Torres forman ya parte de la página más brillante de la historia del Chelsea.

En su época como futbolista 'blue', Arjen Robben escribía con asiduidad en su página web oficial, que cerró al poco de arribar a Madrid. Una de sus reflexiones describía la ansiedad y el fracaso que en Holanda se asocia con la suerte suprema del fútbol: el punto de penalti, los once metros, con el título "liberado de un trauma". Años más tarde, ese temor palpita de nuevo en la cabeza del extremo del Bayern de Múnich. De ese trauma sufrido en Moscú se ha deshecho el nuevo campeón de Europa.

Casillas llegó a tocar en el Santiago Bernabéu el chut al palo derecho de Robben, Cech no solo rozó el balón, lo agarró con su manos y congeló el tiempo en el Allianz Arena al minuto dos de la prórroga. El portero checo compensaba el error infantil de Drogba al derribar -e involuntariamente lesionar- a Ribéry. Como el pívot torpe que encadena faltas personales en muy poco tiempo, el estilete del Chelsea a punto estuvo de arruinar con sus pies el trabajo encomiable que durante todo el partido le transformó en un central más para despejar balones llovidos al área.

Ha pasado cerca de un mes desde la hazaña del Camp Nou, pero el Chelsea ha seguido jugando una y otra vez el mismo partido. La plantilla ha rebobinado la cinta tantas veces que Drogba volvió a cometer una torpeza dentro de su área, Mata y Lampard sacrificaron el fútbol por la brega, Obi Mikel galopó y despejó las tentativas alemanas. Distinto equipo y escenario, el esfuerzo estajanovista y la misma máxima: sufrir para ganar, ganar para sufrir.

Roberto Di Matteo ahorró en gestos y se acomodó en su pose de maniquí viviente. La simiente del trabajo mental y táctico caló hondo en su plantilla, incluso en el novato Bertrand, que por la izquierda ganó la partida a Sturridge, Malouda y Torres. La vieja guardia, el futuro y el objetivo de levantar una temporada marcada por el fracaso de Vilas-Boas y la blandura casi crónica ya en la Premier League. A pocos kilómetros de Stamford Bridge, el cataclismo continental del Chelsea deja sin Champions League al Tottenham y la gloria eclipsa a los números.

El Bayern abrió las bandas a las diagonales de Robben y Ribéry, con variantes conforme avanzaba el tiempo. El holandés, solapado por un brillante Ashley Cole, se convirtió en un apoyo más para Kroos y Schweinsteiger en el centro; el francés se filtraba por la frontal para jugar como un pivote sobre la línea del área junto a Mario Gómez, hoy con la pólvora mojada. Vendaval de córners y sobre el área inglesa, ráfagas de disparos aislados y el dominio de la posesión durante todo el partido. El premio, la medalla del desconsuelo y el pasillo del ganador, que poco ayuda y nada reconforta. Los bávaros repiten la pesadilla de hace dos años en Madrid.

Solo el gol de Müller y la necesidad de empatar del Chelsea consiguieron sacar de la monotonía un partido solo de ida. Y las tornas se voltearon definitivamente. Drogba cabeceó con la contundencia de un mazo en la portería de Neuer y en la cabeza de los jugadores y la afición del Bayern. Psicológicamente hundidos, el acoso y derribo de todo el encuentro se volvió en contra de los alemanes que, como el Roma, cedieron su estadio para la fiesta del enemigo.

Todo el conservadurismo inicial de Roberto di Matteo lo trastocó Thomas Müller con un cabezazo picado que sorprendió a Cech al borde del tiempo reglamentario. Un minuto antes, el atacante del Bayern había ejecutado un remate similar sin la fiereza del que adelantó a su equipo. El gol premiaba el fojo partido del internacional teutón, enfangado en la trinchera defensiva del Chelsea. Fue la única segunda oportunidad que permitió la final.

Ficha técnica del Bayern de Múnich 1 - Chelsea 1:

1. Bayern: Neuer; Lahm, Boateng, Tymoshchuk, Contento; Kroos, Schweinsteiger; Robben, Müller (Van Buyten, 86), Ribery (Olic, 97); y Gómez.

1. Chelsea: Cech; Bosingwa, Cahill, Luiz, Cole; Mikel, Lampard; Kalou (Torres, 84), Mata, Bertrand (Malouda, 73); y Drogba.

Goles: 1-0 (min 83, Müller), 1-1 (Drogba, 88)

Penaltis: 1-0 (Lahm marca), 1-0 (Mata lanza y Neuer para), 2-0 (Gómez lanza y marca), 2-1 (David Luiz lanza y marca), 3-1 (Neuer lanza y marca), 3-2 (Lampard lanza y marca), 3-2 (Olic lanza y Cech para), 3-3 (Cole lanza y marca), 3-3 (Schweinsteiger lanza contra el poste), 3-4 (Drogba lanza y marca).

Arbitro: Pedro Proenca (Portugal) amonestó a Schweinsteiger, Cole, David Luiz, Drogba y Torres

Incidencias: final de la Liga de Campeones disputada en la Allianz Arena de Múnich ante 62.500 espectadores (lleno).

'Play Fútbol' (21-05-2012).