Cadena SER

Emisoras

Buscador de emisoras

Ir

Selecciona tu emisora

España

El Gobierno admite que no cumplirá el objetivo de déficit

Todo apunta a que ese será el próximo incumplimiento de Rajoy. Su equipo económico espera que la cifra final de 2012 esté alrededor del 7% del PIB. Es la línea roja que se ha marcado. Aunque el objetivo oficial es del 6,3%

En nombre del déficit, Rajoy ha faltado a su palabra con los pensionistas, ha subido los impuestos, ha hecho recortes... Pero ahora, en la recta final, evita comprometerse. "Nuestro objetivo es hacer bien las cosas y veremos qué pasa al final del año", dijo ayer en La Razón.

El presidente del Gobierno ha implantado el copago farmacéutico, ha subido los impuestos, ha realizado recortes en Sanidad y Educación, no ha revalorizado las pensiones en función del IPC... Mariano Rajoy se ha saltado todo su programa electoral en nombre del objetivo de déficit. Cumplirlo es su principal obsesión y su gran prioridad, según ha repetido en innumerables ocasiones.

Desde hace un año, el jefe del Ejecutivo no hace más que repetir que adopta "decisiones muy difíciles" pero que "no queda más remedio" para lograr ajustarse a las cifras marcadas. Reconoce que son "medidas dolorosas" pero no da marcha atrás. Ni siquiera las protestas sociales le han llevado a replantearse en algún momento si podía estar equivocado o si debía corregir algún aspecto. Para el Gobierno lo primero es responder ante Bruselas.

Ayer, en una entrevista en La Razón, Rajoy aseguraba que si había faltado a su palabra con los pensionistas no había sido por exigencia de sus socios europeos sino por "imposición de la realidad". En esta misma publicación, se le preguntaba si después de tantos sacrificios España iba a cumplir el déficit. Él no lo garantizaba: "Nuestro objetivo es hacer bien las cosas y veremos qué pasa al final del año". El presidente del Gobierno no se compromete para que dentro de unos días la oposición no le vuelva a acusar de "engañar" a los españoles.

En el Gobierno ya tienen asumido que nuestro país va a incumplir el déficit. Sus cargos dan por hecho que se va a superar el 6,3% fijado para 2012. Están seguros de que la cifra estará en torno al 7% del PIB para este año. Curiosamente, la misma cifra que avanzaba este pasado sábado Olli Rehn, uno de los vicepresidentes de la Comisión Europea. Esa es la barrera psicológica que el Gobierno aspira a no traspasar. El ministerio de Economía juega con ese dato desde hace tiempo. Cuando se hablaba de "flexibilizar" el déficit, todo el mundo pensaba que Europa aceptaría darnos unas décimas de margen por encima.

Fuentes del Ejecutivo tampoco creen que nos ajustemos a lo previsto en 2013. Se supone que tenemos que cumplir con un 4,5%, pero creen que rondaremos el 6%. Consideran que la recesión europea obligará a la UE a replantearse sus previsiones y cambiar algunos de sus planteamientos.

Para este curso el equipo económico de Rajoy tiene más o menos hechos los cálculos. Y, en la recta final, desde Hacienda luchan por mantener el control de las cuentas. El límite de este año para el Estado y la Seguridad Social debe ser de un 4,5% del PIB. Hace unos días se conoció que el primero se situaba en el 4,13% y el segundo en un 1%, lo que vendría ya a descompensar el resultado final. No estaba previsto tanto desfase en la Seguridad Social.

Luego está lo que corresponde a las Comunidades Autónomas, a las que se les sigue apretando el cinturón para que se ajusten al 1,5%. En el Gobierno la preocupación es constante. Temen que algunas como Cataluña o la Comunidad Valenciana no logren ceñirse a lo pactado y lo descuadren todo.

En la última reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP, Rajoy se centró en analizar el resultado de las elecciones catalanas pero, de paso, aprovechó para lanzar un aviso a sus barones territoriales. Dijo que era muy importante "la foto" final que España va a ofrecer del déficit. El presidente teme que si se sobrepasa la línea roja del 7% los mercados vuelvan a desconfiar de España, la prima se dispare y se vea obligado a acudir, al final, a lo que los suyos llaman, en privado, "el gran rescate" y, en público, "la petición de ayuda al Banco Central Europeo".

Aunque Rajoy no se ajuste al 6,3% y este incumplimiento se sume a su larga lista, lo venderá como un gran avance porque recordará que al llegar al poder se encontró con un 8,9%. Así explicará que se ha realizado "un esfuerzo muy grande", recordará lo que a España le cuesta financiarse, la delicada situación económica en la que nos encontramos y, por supuesto, hará hincapié en que la culpa es de la herencia socialista.