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España

El submarino de la droga era un buque

Quisieron introducir droga en España con un submarino y el Supremo les sube la condena por considerar la embarcación como "buque"

EFE / En 2006, un grupo de narcotraficantes intentó introducir una tonelada de cocaína en Galicia, en el interior de un submarino que luego dejó abandonado en la ría de Vigo.

El Tribunal Supremo ha subido la condena a seis narcotraficantes detenidos por intentar meter droga en Galicia usando un submarino que habían fabricado ellos mismos en 2006. Aumenta la condena hasta tres años y nueve meses de cárcel por considerar el submarino como un "buque", concepto legal que agrava las penas por delitos contra la salud pública.

El Tribunal Supremo ha condenado a tres años y nueve meses de cárcel a seis narcotraficantes que quisieron introducir droga en España a través de la costa gallega utilizando un submarino que ellos mismos habían construido. Los detenidos, conocidos algunos con sobrenombres como "el cabezón", "el camisas" o "el ingeniero", pactaron la entrada de droga por la costa de Vigo con unos narcotraficantes sudamericanos. Para ello, utilizaron un método que la propia sentencia define como "novedoso" en España: un submarino de una sola plaza, construido por ellos mismos y cargado de combustible, con el que recogerían la droga desde un barco en alta mar y la llevarían hasta Galicia, escoltados por un barco velero.

Una vez construido el artefacto, y solventados una serie de problemas técnicos, los ahora condenados se dispusieron a botar el submarino y completar la operación. Pero surgió un último inconveniente: el que iba a ser el piloto del submarino decidió, desconfiando de la seguridad del sumergible, que él ahí no se subía. Los acusados decidieron dejar el submarino abandonado con los motores encendidos en medio de la ría de Vigo, para simular que había sido confiscado por la policía.

Incluso en ese punto fallaron los planes de los condenados: el sumergible fue encontrado al día siguiente entre la playa de Limans y las Islas Cíes, hecho que trascendió a los medios de comunicación. Los propietarios de la droga tuvieron conocimiento de la situación, y los condenados tuvieron que abonarles 30.000 euros.

El submarino debe ser considerado como "buque"

La justicia gallega condenó a todos los detenidos a penas de dos años de cárcel por un delito contra la salud pública. Es ahora la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo quien aumenta esa pena hasta tres años y nueve meses. Lo hace considerando que el submarino utilizado por los detenidos debería ser considerado a efectos legales como un buque, un concepto penal que agrava la condena de prisión. Señala el Alto Tribunal en su sentencia que debe aplicarse esta "hiperagravante" del Código Penal, contemplada para cuando se utilicen buques o aeronaves como medio de transporte para operaciones de tráfico de drogas.

Tanto el Ministerio Fiscal como la Sala de lo Penal consideran obvio que el submarino, como vehículo sumergible, carecía de un puente, requisito para ser considerado como "buque", pero igualmente declara determinante que tuviera "propulsión a través de propulsión propia" con capacidad para efectuar travesías "de cierta entidad" y transportar "cantidades importantes de droga".