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España

Veintisiete años de cárcel para el hombre que mató a una exconcejal de Castellón con una catana

Concepción Roig, exconcejal de Castellón de 70 años de edad, fue asesinada en 2010 por el hijo de su antigua asistenta

El Supremo ha condenado a 27 años de cárcel al hombre que en 2010 asesinó con una catana a Concepción Roig Bonet, exconcejal de UCD en Castellón de 70 años de edad. La madre del condenado había sido despedida meses antes por robar las joyas de la fallecida mientras trabajaba en su casa como asistenta. El Supremo considera que el asesino actuó con "una maldad brutal e innecesaria" y también declara probada la alevosía del asesino.

El Tribunal Supremo ha condenado a 27 años de cárcel al joven que en 2010 asesinó a la exconcejal de UCD en Castellón Concepción Roig Bonet utilizando una catana. Lo hace señalando en su sentencia que el condenado se ensañó con la víctima "innecesariamente y con una maldad brutal, por el simple placer de hacer daño".

La madre del condenado, ambos de origen rumano, trabajaba como asistenta en casa de Concepción Roig, circunstancia que aprovechó a lo largo de dos años, junto con su hijo Florin, para robar joyas de la exconcejal por un valor aproximado de 28.000 euros. La mujer fue despedida cuando la exconcejal se dio cuenta y a partir de ese momento, tanto ella como su hijo se citaron en varias ocasiones con Concepción Roig para reclamarle cantidades de dinero que, según ellos, la mujer les adeudaba.

Fue en la tarde del 25 de mayo de 2010 cuando Florin Ionut, hijo de la despedida, entró en casa de Concepción Roig, cogió una catana que había en el recibidor y asesinó a la mujer con un corte en el cuello tras infringirle gran cantidad de heridas graves en todo el cuerpo. Esa misma noche, y tras haber robado más joyas de la casa de la fallecida, el joven huyó a Rumanía en un autobús. Las autoridades españolas emitieron una Orden Europea de Detención, y el condenado fue entregado a la justicia española por las autoridades rumanas.

Es ahora el Tribunal Supremo quien condena al joven a veintisiete años de cárcel por varios delitos de asesinato alevoso con ensañamiento y robo con violencia, además de a indemnizar a cada uno de los tres hijos de la fallecida con 22.450 euros. Lo hace considerando que el condenado se ensañó con la víctima, definiendo las múltiples puñaladas que infringió a la mujer como "innecesarias y de una maldad brutal, por el simple placer de hacer daño". La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado de la Sala de lo Penal Luciano Varela, añade que "la cruel dispersión y reiteración de los actos agresivos eran innecesarios para el fin homicida", ya que las primeras puñaladas ya habían sido mortales. También proclama "inamovible" la alevosía del asesino, que "aprovechó el desvalimiento de la víctima, una mujer de 70 años que no tuvo ninguna oportunidad de defenderse".

El Alto Tribunal rebaja, sin embargo, en dos años y medio la condena que le había impuesto previamente la Audiencia Provincial de Castellón. Lo hace con el visto bueno del Ministerio Fiscal, y considerando en primer lugar que no se le puede imputar un delito de hurto por el robo de las joyas de la exconcejal mientras su madre trabajaba como asistenta del hogar en su casa. En segundo lugar, retira uno de los agravantes impuestos por la Audiencia de Castellón en el delito de robo con violencia cometido tras el asesinato de la mujer, ya que no trajo el arma homicida consigo, sino que la encontró allí.