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Cultura

Alemania, en guerra contra el canon destinado a mantener la radio y televisión públicas

El gobierno alemán impone en 2013 la universalización del impuesto. Las empresas de consumo son las más afectadas por la medida, algunas pagarán hasta un 400% más de lo que venían pagando hasta ahora

Antenas parabólicas en un edificio de Berlín / GETTY IMAGES

Hasta ahora el canon destinado a financiar la televisión y la radio públicas lo sufragaban mayormente aquellos usuarios que declaraban la posesión de un televisor o un transistor en su domicilio pero ahora el gobierno de Merkel obliga a pasar por caja a todos los ciudadanos, también a quienes acceden a los contenidos de la radio-televisión pública a través de internet.

Cada familia alemana, excepto aquellas que no dispongan de recursos, pagará mensualmente 17,98 euros al mes, sin importar el número de aparatos domésticos que utilicen. El impuesto se aplica por hogar, por eso si una familia cuenta con una segunda residencia pagará de nuevo los 18 euros.

Anteriormente, solamente el impuesto estaba vinculado a la cantidad de aparatos que había en los hogares y era abonado por aquellos ciudadanos que habían declarado la posesión de los mismos. Aquí, como es de esperar, abundaba la picaresca por eso era habitual que la agencia recaudadora enviara inspectores a hacer comprobaciones puerta a puerta. Quienes confirmaban que en su casa disponían de un televisor abonaban al mes 17,98 euros. En el caso de poseer una radio debían pagar 5,76 euros. Las tarifas también se aplicaban a otros terminales como smartphones, tabletas u ordenadores personales.

En el periódico sensacionalista Bild, se recogen este viernes las quejas de algunos ciudadanos que aseguran que se les han cobrado varios meses sin previo aviso. Otros consumidores se quejan de que se han pasado recibos a personas ya fallecidas. Pero sin duda, donde mayor es la indignación es en el ámbito de las grandes cadenas de consumo. La modificación de la ley obliga a estas empresas a pagar el impuesto por cada establecimiento del que disponen. El importe final que deberán abonar al Estado será calculado en función de los empleados que allí trabajen.

Las empresas hacen frente común contra el canon

La cadena de droguerías Rossmann, muy popular en Alemania, la compañía de alquiler de coches Sixt así como grandes empresas comerciales preparan ya dar el salto al ámbito judicial.

En declaraciones que recoge hoy el periódico muniqués Süddeutsche Zeitung, un portavoz de los supermercados EDEKA, con 12.000 establecimientos en el país, reconoce el malestar. "Vemos esto con preocupación y estudiamos acciones legales", asegura. La cadena de perfumerías Douglas con más de 1.100 filiales pagará a partir de 2013 un 400% más de impuestos destinados a sufragar la radio y la televisión públicas.

La Asociación del Comercio alemana estudia qué perspectivas habría de presentar un recurso de inconstitucionalidad contra el canon. Las grandes cadenas de tiendas, con un gran número de filiales distribuidas por todo el país son las que más pagarán.

Hasta ahora el impuesto de radiodifusión recaudaba al año en Alemania unos 7.400 millones de euros que eran financiados al 92% por los usuarios y en un 8% por empresas y autónomos.