Cadena SER

Emisoras

Buscador de emisoras

Ir

Selecciona tu emisora

Internacional

Las apariencias engañan

El referendo propuesto por Cameron tiene como justificación externa el desacuerdo del gobierno británico con el modelo federal que Alemania propone para avanzar en la salida de la crisis institucional que vive la Unión Europea. El premier británico, como apunta Risto Penttilä en el International Herald Tribune, quiere situarse como líder de aquellos socios comunitarios que rechazan transferir mayor soberanía política a Bruselas y quieren seguir beneficiándose del Mercado Único. Lo cual no es malo, a juicio del presidente de las cámaras de comercio finlandesas, si es entendido como un intento de clarificar las cosas en el debate que mantienen los 27. La declaración de Cameron -prevista para el día 18 de enero y aplazada hasta el 23- coincide, en cualquier caso, con el 50 aniversario del Tratado de Elíseo en el que Francia firmó la reconcialiación con Alemania. Una amistad que el corresponsal político y editorialista de Le Monde,  Arnaud Leparmentier, siente como una rémora. Y no por Alemania, sino por Francia que "durante 20 años no ha sabido modernizarse" y adaptarse al modelo liberal que impone Berlín. No es este el análisis generalizado en París, donde se reconoce que no hay sintonía entre Hollande y Merkel pero también que "nada se puede sin Alemania". En un editorial, el izquierdista Liberation abogaba por una estrategia duradera con Alemania a la que reprocha, a su vez, no haber hecho los deberes en materia de defensa. Francia siempre debe recurrir al Reino Unido como se vió en Libia. Al margen de los análisis de salón, sobre el terreno se impone la realidad. La revista Der Spiegel ha constatado que a lo largo de la frontera natural del Rin, "si la Línea Maginot es parte del recuerdo una nueva división aparece: la económica". Las ricas poblaciones francesas del Este triplican en tasa de desempleo a los industriosos pueblos alemanes del Oeste. Escucha aquí la crónica de Patiño en ‘Hora 25’