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Soluciones, no culpables

La directora de Hora 25 ha reflexionado sobre el combate dialéctico que han tenido el presidente del Gobierno y el líder de la oposición en el debate del estado de la Nación.

El combate diálectico entre Rajoy y Rubalcaba en la primera jornada del debate sobre el estado de la Nación recupera la viveza del debate parlamentario. Luego entraremos en su utilidad, en lo que ha dicho cada uno de ellos, pero al menos hoy hemos escuchado largo y tendido al presidente, algo que nos escatima habitualmente, y al líder de la oposición en un tono que nos ha recordado al Rubalcaba de antes de que los socialistas entraran en depresión.

Esto en cuanto a la puesta en escena, en cuanto al contenido, la intervención de Rajoy, presidente del Gobierno, aunque parece que se le olvida por sus continuos reproches a la gestión de la oposición cuando gobernaba, tiene un problema de base y es su propia credibilidada. Cuesta creer al presidente del Gobierno cuando habla de nuevas medidas para reactivar la economía y la primera que enumera es una que ya anunció en el debate de investidura y que nunca cumplió, o cuando en su historial tiene un larga lista de promesas incumplidas. Y en cuanto a la corrupción cuesta creer también a un presidente del Gobierno que habla de los casos de corrupción como de ovejas negras y casos puntuales pero que en cambio anuncia una serie de medidas para combatirla al más alto nivel. O la corrupción está en las instituciones o no está.

Pero hay algo todavía más básico, el discurso de la herencia, el examen constante al Partido Socialista que ya esta pagando sus errores en la oposición y penando su mala gestión en lo más hondo del partido. Este discurso cansino de Rajoy y del PP le aleja definitivamente de la ciudadanía harta de escuchar como su desastre particular se basa en el desastre que cometieron los socialistas. A la gente el culpable le da igual lo que quiere son soluciones y las presentadas hoy por Rajoy parecen insuficientes.

La firma de Àngels Barceló: La gente quiere soluciones, no culpables (20/02/13).