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Sociedad

Los obispos sólo permitirían una píldora que "impida la fecundación" en caso de violación

Los prelados españoles aseguran, al contrario que los alemanes, que todas las píldoras del día después conocidas hasta la fecha son abortivas y por tanto usarlas es un crimen

EFE / La píldora poscoital se vende sin prescripción médica

La reciente decisión de la Conferencia Episcopal Alemana de dispensar la píldora del día después a mujeres víctimas de violación ha obligado hoy al portavoz del episcopado español, Juan Antonio Martínez Camino, a emplearse a fondo para explicar lo que sí y lo que no autoriza la Iglesia al respecto. Según Martínez Camino cualquier píldora que tenga un efecto abortivo supone un crimen contra la vida humana y sólo se podría autorizar en casos de violación el uso de algún fármaco que impidiera la fecundación. Una disyuntiva teórica que el propio portavoz de la Conferencia Episcopal invalidaba en la práctica al reiterar que, para la Iglesia española, todas las píldoras conocidas hasta la fecha tienen un efecto abortivo.

El criterio sobre el aborto en la Iglesia católica es universal (un crimen sin excepciones desde el mismo momento de la concepción) pero lo que diferencia a los obispos alemanes y españoles es su consideración sobre el carácter anticonceptivo u abortivo de los fármacos conocidos popularmente como "la píldora del día después".

El pasado viernes la Conferencia Episcopal alemana aprobó la prescripción de la llamada "pildora del día después" en hospitales católicos para mujeres víctimas de violación. De este modo, los obispos alemanes siguieron la iniciativa del cardenal de Colonia, Joachim Meissner, que autorizó el uso de la píldora del día después, aunque con restricciones, a los hospitales católicos de sus diócesis, tras el escándalo entorno a una joven que no fue atendida en dos clínicas de Colonia tras sufrir abusos sexuales.

Preguntado hoy al respecto, el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, ha señalado que "como una violación no es un acto conyugal, sino de injusticia y violencia, en ese caso es legítima la defensa frente a esa agresión y es legítimo impedir la fecundación, pero no abortar, porque nunca es legítimo quitar la vida a un ser humano que no tiene la culpa".

El portavoz del episcopado ha insistido en que en caso de aborto, "aunque el ser humano tenga apenas una hora de vida" la Iglesia no admite ningún tipo de excepción, ni siquiera en caso de violación". Otra cosa es que pudiera existir algún tipo de fármaco que, sin destruir una vida ya creada, tuviera un efecto que impidiera la fecundación. "En ese caso, y ante un acto de agresión tan intolerable como una violación, sí sería legítimo y justo impedir la concepción".

Un argumento que, en cualquier caso, el portavoz de los obispos convertía en papel mojado al reiterar que, según la Iglesia, ese tipo de fármaco "no existe"o al menos "no lo conocen", ya que según Martínez Camino, todas las píldoras conocidas y comercializadas hasta la fecha tienen un efecto abortivo y por tanto la Iglesia prohíbe taxativamente su uso.

Preguntado por si los obispos alemanes manejan información más precisa al respecto, Martínez Camino ha señalado que "si hubiera este tipo de fármaco, y si los obispos alemanes lo conocen, hacen muy bien en apuntar ese caso. Nosotros ya nos enteraremos".

Martínez Camino: "Es legítimo impedir la fecundación, no abortar".