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Cultura

REPORTAJE

El hogar de la familia Daptone

Los estudios de Daptone Records llevan una década abanderando el renacer del soul con el sonido de sus veteranas estrellas

Puerta de entrada de los estudios Daptone Records de Brooklyn / V. P

Daptone Records, en Brooklyn, se ha convertido en un sello de referencia en la edición de música negra. Su catálogo, selecto y con sentido, contiene soul, funk, góspel o afrobeat y presenta a un curioso abanico de artistas veteranos que brillan en una segunda juventud. Hablamos con Neil Sugarman, cofundador del sello junto a Gabe Roth, para conocer la historia de esta peculiar familia musical.

El cochambroso edificio que sirve de hogar a Daptone Records bien podría estar en un barrio olvidado de Detroit. Pero está en Bushwick, una zona de hispanos y afroamericanos de Brooklyn, Nueva York. En el barrio no los conoce nadie y la vieja casa apenas luce un pequeño indicativo junto al buzón. Ninguna pista sirve para reconocer el estudio en el que Amy Winehouse dio forma a Back to black. "A Amy la conocimos cuando estaba grabando con Mark Ronson y estuvimos con ella de gira, siempre fue genial", recuerda Neil Sugarman. De hecho, la fallecida cantante británica grabó 'Rehab' y cuatro canciones más de aquel disco en el pequeño estudio de Daptone. "Cuando Mark (Ronson) nos dijo que aquel disco iba a pegar fuerte creo que nos reímos. Nunca esperamos que se convirtiera en uno de los discos más vendidos de la década", recuerda Sugarman.

Neil Sugarman y Gabe Roth fundaron el sello hace una década con la idea de crear un hogar donde la música fuese lo más importante. Su éxito ha ido parejo al de gente como Sharon Jones, que abrió su primera cuenta de ahorros a los 50 años, Charles Bradley, que grabó su primer disco cumplidos los sesenta tras haber vivido en la calle o Lee Fields, que ha renacido junto a Roth y Sugarman. Su nuevo fichaje es The Impressions, que editaron su primer disco a finales de los años cincuenta. "Estamos muy excitados de grabar con ellos, creo que vamos a encajar muy bien porque han creado un sonido maravilloso", explicaba el grupo esta semana en Madrid.

Parte del secreto de Daptone es su mesa de sonido, un apartado fabricado en 1971. "Usamos un 8 pistas por pura convicción y el resultado es excelente. Al contrario de cuando grabas con varias pistas de modo digital usar un 8 pistas nos obliga a ir tomando decisiones sobre la marcha en lugar de esperar a solucionar las cosas más tarde. Creo que al grabar de este modo conseguimos interpretaciones mucho mejores y resulta liberador grabar así porque cuando decidimos que la toma es buena se queda de ese modo", explica Sugarman.

Las oficinas de Daptone son un caos controlado. Cuadros con portadas de discos en las paredes y cajas repletas de álbumes apiladas en cualquier lado. Allí trabaja media docena de personas, casi todas relacionadas con la música de un modo u otro. "Cuando nos vinimos aquí hace diez años no teníamos dinero, no queríamos algo barato, necesitábamos algo extremadamente barato", explica Gabe Roth, cofundador del sello junto a Sugarman. En esa casa de dos plantas tienen todo lo que necesitan. Abajo está el estudio, el cuarto donde graban las voces, un patio interior que ilustró la portada de I learned the hard way de Sharon Jones y un pequeño cuarto repleto de instrumentos. Arriba está la cocina y las oficinas, un par de mesas rodeadas de más discos. Todo está desordenado pero el equipo se desenvuelve con soltura. "Es nuestra manera de ser, pero dentro de este desorden nos manejamos bastante bien", se justifica Nydia, que lleva los temas de marketing además de tocar en un grupo y pinchar en un club.

La idea de crear Daptone fue para montar un hogar donde desarrollar una idea musical muy concreta. "Hoy en día no hay sellos con un criterio y un sonido reconocible, con un catálogo. Ahora todo está mezclado y como no encontramos lo que andábamos buscando juntamos lo que teníamos y montamos esto. No somos hombres de negocios pero sabíamos que para hacer buena música solamente necesitábamos un buen grupo de intérpretes, hacer que fuesen felices y crear una familia", añade Sugarman.

Con esa idea surgió un sello especial, con un sonido reconocible, que ha conseguido dar a conocer a músicos desconocidos como Sharon Jones o Charles Bradley, editar a Antibalas, volver a grabar a The Impressions, o sacar lo mejor de Lee Fields. Puede que aquel cuarto sea recordado por grabar aquel lamento de Amy Winehouse, pero es el hogar de una familia música, la familia Daptone.

Canciones con Historia: El dinero sucio de Antibalas.