España y la UE dan la espalda a constructores y empresas inmobiliarias españolas en Marruecos

Al menos diez empresas llevan sufriendo acoso desde el año 2010 y señalan directamente al grupo inmobiliario Adoha Inmolog, el mayor de Marruecos

Contestación de la embajada española en Rabat a uno de los empresarios. /

En los dos últimos años cinco empresas españolas han sufrido agresiones físicas y el secuestro del material de obra por parte del grupo inmobiliario Adoha Inmolog, el mayor de Marruecos y participado al 50% por el gobierno de Marruecos. La Embajada de España en Rabat, el Gobierno Español, la Zarzuela y la UE están al tanto de la situación pero nadie les ofrece una solución. El Gobierno español ni les recibe y la UE después de meses de intercambio de misivas reconoce la situación pero argumenta que Marruecos "no ha violado ninguna cláusula del mencionado Acuerdo de Asociación y por tanto dice Europa, no es posible tratarlos dentro del marco de ese acuerdo".

Hay más de diez empresas españolas afectadas. Llevan sufriendo acoso desde el año 2010 y señalan directamente al grupo inmobiliario Adoha Inmolog, el mayor de Marruecos que está participado al 50% del gobierno de Marruecos. Fueron a Marruecos instados por el ICEX (Instituto de Comercio Exterior) para construir casas sociales y acordaron previamente el contrato de obra con el grupo Adoha Inmolog, el mismo que según ellos ahora les acosa. Estos empresarios aseguran que han llegado a sufrir hasta agresiones físicas por parte de matones y el secuestro de su material de obra (materiales, maquinaría, ordenadores) siempre cuando la obra está a punto de terminar. El argumento según estos empresarios son "incumplimientos en los plazos sin aportar ninguna documentación". Las empresas afectadas son constructoras y sociedades inmobiliarias. Entre éstas están Torreblanca, Formarroc, Rodrima y Crotalon.

La Cadena SER ha tenido acceso a toda la documentación remitida tanto por la embajada española en Rabat, como por el gobierno español y la Comisión Europea. El 31 de mayo del año 2011 la Embajada Española en Marruecos les aconseja "unir fuerzas para denunciar los fraudes y demostrar que no son casos aislados, sino una pauta de comportamiento de muchas empresas marroquíes en el sector de la construcción". El responsable del Departamento de Inversiones añade en su email "evidentemente yo no te he dicho nada, esta idea surge de las empresas afectadas".

El 20 de abril del año pasado el Gabinete del Ministro de Industria, Jose Manuel Soria, responde con este email: "Somos conscientes de sus problemas, nos mantiene informada la Secretaría de Estado de Comercio, comprendemos sus inquietudes, respaldamos sus intereses y esperamos que a lo largo de los próximos meses pueda alcanzarse una solución". Y hasta hoy.

Bruselas también está al tanto de la situación y su respuesta es que "no tiene competencia para actuar en este asunto". Según los correos a los que ha tenido acceso la SER los primeros contactos con los eurodiputados comienzan el pasado octubre. El actual Comisario de Comercio el político democristiano belga Karel de Guch reconoce "que está al corriente de algunos casos de extorsión entre particulares en Marruecos pero asegura desconocer que se hayan producido casos en los que estén implicados las autoridades públicas. La misma respuesta da días después El comisario europeo de Ampliación y Política de Vecindad, Stefan Füle. Reconoce "que está al corriente de algunos casos de extorsión entre particulares en Marruecos pero asegura desconocer que se hayan producido casos en los que estén implicados las autoridades públicas".

La siguiente respuesta de la CE tiene lugar el pasado 25 de febrero. La responsable española de la Dirección General de Comercio Exterior y Relaciones con los Países Mediterráneos y del Mediano Oriente en la UE contesta textualmente: "Desgraciadamente aunque es cierto que estos problemas parecen estar en contradicción con el espíritu del Acuerdo de Asociación entre la UE y Marruecos, no podemos decir que Marruecos haya violado ninguna cláusula del mencionado Acuerdo de Asociación y por tanto no es posible tratarlos dentro del marco de este acuerdo". El email termina señalando que "no les parece apropiado organizar una reunión técnica entre la DG Trade (Dirección General del Acuerdo de la Unión) y la asociación de empresarios afectados por estos problemas".

El último contacto con Bruselas ha sido muy reciente. El pasado 12 de marzo la jefa adjunta de la Delegación de la UE en Marruecos, Camélia Suica contesta: "de la lectura de las informaciones que nos envía podemos concluir que Marruecos no ha vulnerado ninguna cláusula del Acuerdo de Asociación UE-Marruecos. En esta situación añade no nos parece oportuna una reunión porque la UE no tiene competencia para actuar en este asunto".

Las relaciones UE-Marruecos se rigen por el Acuerdo de Asociación que entró en vigor en marzo de 2000 y por el Plan de Acción del 2005, que establece un conjunto global de prioridades, así como el Documento Conjunto del año 2008 sobre un estatuto avanzado. En este contexto la UE se compromete a mejorar aún más el clima empresarial en el propio Marruecos y en las relaciones con los operadores económicos europeos y a luchar contra posibles conductas indebidas por parte de particulares en su actividad empresarial.

La Cadena SER se ha puesto en contacto con la Embajada Española en Marruecos. La Consejera económica y comercial de la Embajada de España en Rabat, María Peña, asegura que conoce los hechos, que ha mantenido varios encuentros con los empresarios afectados y que en estos casos "es la justicia la que tiene la última palabra porque cuando se habla de delito es ella la que tiene que decidir". La Consejera añade que el "sector de la construcción es un sector complejo es un sector donde existe un importante elemento de informalidad, donde existe mucha actividad y donde lo fundamental es estar bien asesorado y tener un buen asesoramiento legal porque a veces la legislación, la regulación de los tratos no es la misma que la nuestra". Para María Peña cuando "hay casos que lo público es una parte claramente identificada tenemos más margen de maniobra desde el punto de vista de la administración para alcanzar soluciones políticas pero cuando el asunto se dirime entre dos actores privados que llegan a acuerdo contractual la labor que pueden hacer las autoridades, que siempre van a estar apoyando a estas empresas es mucho más indirecta". Desde la Embajada de España en Rabat se insiste en que Marruecos tiene muchas oportunidades de negocio y puede ser un país para invertir siempre y cuando se cumplan unos requisitos previos. Es un país con unos costes de aprendizaje importantes, es un país donde hay que venir con un sostén financiero y no es un país para venir con estrategias cortas de negocio. Desde la Embajada Española en Rabat se insiste en que lo importante es el asesoramiento tanto previo como durante la inversión. Es una condición necesaria, dice la Embajada, no para que salga todo bien pero si para poner las bases para que eso ocurra.

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