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Crónica:

La Nariz de Oro aterriza en El Prat

Joffre Tarrida, sumiller de la enoteca Cal Pere Tarrida, se impone en la XXII edición del campeonato de sumilleres más prestigioso de España

El sumiller Joffre Tarrida, Nariz de Oro 2013, asegura que para diferenciar unos vinos de otros hay que basarse en matices muy pequeños. /

El catalán Joffre Tarrida, de la vinoteca Cal Pere Tarrida de El Prat de Llobregat (Barcelona), se ha convertido en la Nariz de Oro 2013. Un título muy prestigioso porque le acredita como el sumiller con mejor olfato de los casi 500 que este año se han enfrentado a la temida copa negra. Una prueba complicada porque el color del recipiente impide ver el contenido y porque los aspirantes pueden acercarse con la nariz pero no con los labios. ¡Catar está prohibido!

Francisco Berenguer, sumiller y jefe de sala del restaurante Berenguer Antón de Santa Pola (Alicante), explica que "la copa negra impone mucho" pero señala que "luego hay que hacer la cata" y que eso también es "complicado".

Momentos antes de enfrentarse a la prueba eliminatoria, Berenguer repasa apuntes en los pasillos de la quinta planta del Hotel Silke Puerta América de Madrid, sede de la XXII edición de La Nariz de Oro. Algunos sumilleres están tan concentrados que ni siquiera aceptan preguntas y se aíslan como pueden en un rincón. Otros, como Arantxa Sagastibeltza, sumiller de La Cocina de Álex Múgica en Pamplona, se echa a reír cuando le preguntan si se ha lavado la nariz con especial esmero, para enfrentarse al examen: "¡Con bastoncillos, sí! ¡Con agua hirviendo y vapor de agua! No, no, qué va. Aquí uno viene con lo puesto".

Sagastibeltza superó la semifinal regional de Bilbao hace unos meses y luego se ha entrenado con catas diarias pero afirma que, además de saber, "hay que tener suerte" porque en La Nariz de Oro "hay mucho nivel".

Lucio del Campo y Andrea Alonso observan a los aspirantes con la tranquilidad de quien ya tiene la Nariz de Oro (2002 y 2010, respectivamente), pero no han olvidado la tensión que padecieron en su día y confiesan que lo de oler ante las cámaras pone "muy nervioso".

"Antes de llevarme un bocado a la boca, siempre lo huelo. Y cuando voy a una tienda de especias procuro memorizar aromas porque son esos recursos los que luego te ayudan en competiciones como esta", explica Alonso. "Los humanos tenemos el olfato muy olvidado y, aunque ya no dependemos de él para nuestra supervivencia, sigue siendo importante para nuestro disfrute", añade Del Campo.

El examen consiste en identificar seis vinos blancos de la misma bodega, solo oliéndolos, para luego redactar una nota de cata de cada uno. De los 70 sumilleres que han llegado a la fase final de Madrid, solo cinco pasan la criba y consiguen clasificarse para la gran final: dos catalanes (Joffre Tarrida y Jordi Martínez), dos gallegos (Ricardo García y Juan Ignacio Ayerbe), y una vasca: Nerea Cuenco.

La última prueba "sí que es peliaguda", señala la enóloga de Azpilicueta Elena Adel, uno de los miembros del jurado del certamen. "En la copa negra pueden encontrarse cualquier bebida: un vino, un sake, un brandy, una ginebra"...

Tras la prueba, y sin más información que la que le ha proporcionado su nariz, Nerea Cuenco se atreve a localizar uno de los vinos en California y otro en el Mediterráneo, pero confiesa que "el segundo" le ha descolocado "totalmente". Jordi Martínez, otro de los finalistas, reconoce haber tropezado con la misma copa negra: "No tengo ni idea de lo que era el segundo".

Pasados algunos minutos se anuncia que el ganador de La Nariz de Oro 2013 es Joffre Tarrida. Un sumiller que no trabaja en un restaurante con estrella Michelin ni en una gran tienda de capital. "Cal Pere Tarrida está abierta desde 1924 y yo formo parte de la tercera generación", dice. "Nos dedicamos al mundo del vino pero lo típico en casa es el vermú con anchoas".

Tarrida recuerda a su padre, fallecido hace siete años, y asegura que el reconocimiento "significa mucho" porque se trata de una "competición muy complicada". El sumiller catalán detalla que "hay vinos y licores muy parecidos" y explica que, "para diferenciarlos, hay que basarse en matices muy pequeños". Los matices del oro, en este caso.

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La Nariz de Oro 2013, en Hora 14 (17.06.13)

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