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Internacional

La ablación del clítoris amenaza a 30 millones de niñas en el mundo

Un informe de UNICEF alerta sobre los peligros de una práctica que ya han sufrido más de 125 millones de mujeres en 29 países

IGNACIO BOLEA 23/07/2013 - 13:11 CET

La mutilación genital se extiende principalmente en África y Oriente Medio, especialmente en países como Somalia, Guinea o Egipto y suele estar vinculado a cuestiones étnicas. Pese a los reparos personales que esta práctica causa, su fuerte arraigo social permite que siga extendiéndose

Según un informe publicado por UNICEF aproximadamente 30 millones de niñas corren actualmente el riesgo de ser sometidas a una ablación genital. El informe ha sido elaborado a partir de los datos de los últimos 20 años accesibles en los 29 países donde esta práctica es más frecuente, concentrados en África y Oriente Medio.

La ablación genital es una práctica que ya han sufrido más de 125 millones de mujeres en 29 países. Según porcentajes, algunos de los países donde esta práctica es más frecuente es en Somalia (98%), Guinea (96%) o Egipto (91%). En términos absolutos Egipto, con 27'7 millones y Etiopía, con 23 tienen el dudoso honor de liderar esta clasificación.

La mayoría de las niñas son mutiladas antes de los 15 años, y el lugar donde se práctica la ablación es en su propia casa. Se suele utilizar la navaja y a un 25% no se les administra ningún tipo de anestesia. Normalmente se les suele cortar los genitales y remover algo de carne. Aun así, existen importantes diferencias tanto en la extensión de la práctica como en los métodos utilizados entre aquellas provenientes de familias pobres y las que provienen de familias ricas.

La ablación genital femenina es una práctica condenada por la ONU y que ha sido ya prohibida en la legislación de varios países. De hecho, el estudio revela que buena parte de los habitantes de los países donde esta práctica está más extendida se oponen de manera individual a ella. Sin embargo, las costumbres sociales, vinculadas también a la tradición étnica, permiten que esta práctica siga extendiéndose todavía.

Entrevista Fátima Djarra, mediadora contra ablación.