El papa pide imitar a los mártires para salir del egoísmo y no ser mediocres

Los organizadores de la macrobeatificación en España han señalado que se trata de un acto "puramente religioso" y no es un gesto político

Tarragona acoge la más numerosa beatificación de mártires de la Iglesia católica / En un mensaje grabado, el papa les ha pedido ayuda estos "cristianos hasta el final" para mantener la fe "aunque haya dificultades". / ATLAS

Con los 522 mártires este domingo en Tarragona, sumados a los 1.001 que se han beatificado en el XX y hasta el día de hoy, en España se han beatificado 1.523 mártires, según datos de la Conferencia Episcopal Española. Además, 11 de ellos han sido canonizados.

El papa se ha unido a la celebración de una macrobeatificación en Tarragona de 522 mártires asesinados durante el siglo XX. Con un vídeomensaje durante el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, el papa ha retado a los presentes a tomar el ejemplo de los mártires y no ser "cristianos mediocres". Por su parte, los organizadores de la ceremonia han insistido en que la celebración es un acto "puramente religioso". Han resaltado que han evitado referirse a estos mártires como de la Guerra Civil porque algunos de ellos fueron víctimas de la persecución religiosa que empezó en 1934.

El papa Francisco ha pedido este domingo imitar a los mártires porque "siempre hay que morir un poco para salir de nosotros mismos, de nuestro egoísmo, de nuestro bienestar, de nuestras perezas" y ha animado a ser cristianos "con obras y no de palabras" y no ser "mediocres, barnizados, pero sin sustancia".

En una alocución de tres minutos grabada en vídeo para la beatificación de 522 religiosos asesinados durante la Guerra Civil que se celebra este domingo en Tarragona, el Pontífice ha puesto el ejemplo de estos mártires que imitaron a Jesucristo y ha insistido en la necesidad de "abrirnos a los demás, a los que más necesitan".

Macrobeatificación en Tarragona

El papa se ha dirigido en castellano a los más de 20.000 asistentes a la macrobeatificación de Tarragona para unirse "de corazón" a la celebración de la proclamación de los beatos mártires que son, según Francisco, "cristianos ganados por Cristo, discípulos que han aprendido bien el sentido de aquel amar hasta el extremo que llevó a Jesús a la cruz".

"No existe el amor por entregas, el amor en porciones. El amor total, cuando se ama, se ama hasta el extremo", ha dicho el cardenal de Roma, que no ha pronunciado ninguna palabra en catalán ni ha hecho referencia a la polémica suscitada por la beatificación en algunos sectores que han reclamado a la Iglesia católica que pida perdón por su papel en el franquismo.

Los máximos organizadores de la celebración en España, el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, y el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, han insistido en que la celebración es un acto "puramente religioso", que no tiene que ver con un gesto político.

Y han resaltado en numerosas ocasiones que precisamente han evitado referirse a estos mártires como de la Guerra Civil porque algunos de ellos, la mitad de Tarragona, fueron víctimas de la persecución religiosa que empezó en 1934.

Asistentes a la beatificación

Entre los asistentes han destacado el presidente de la Generalitat, Artur Mas; el del Congreso, Jesús Posada, y los ministros de Interior y de Justicia, Jorge Fernández Díaz y Alberto Ruiz Gallardón.

El papa ha recordado que Jesucristo murió en la cruz sintiendo "el peso de la muerte y del pecado" y que "se confió enteramente al padre y ha perdonado". "Entregó la vida, Cristo nos primerea en el amor, los mártires lo han imitado en el amor hasta el final", ha añadido.

El pontífice ha recordado lo que "dicen los santos padres: imitemos a los mártires, siempre hay que morir un poco para salir de nosotros mismos, de nuestros egoísmos, de nuestro bienestar, de nuestras perezas, de nuestras tristezas, y abrirnos a Dios, a los demás, especialmente a los que más necesitan".

Ha implorado la intercesión de los mártires "para ser cristianos concretos, cristianos con obras y no de palabras, para no ser cristianos mediocres, cristianos barnizados de cristianismo pero sin sustancia; ellos no eran barnizados, fueron cristianos hasta el final". El papa ha concluido su alocución haciendo un llamamiento a ser "fermento de esperanza y artífices de hermandad y solidaridad".

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