España es uno de los países más afectados por el cambio climático

La exsecretaria de estado de medio ambiente, Teresa Ribera, advierte que el cambio climático está ocasionando una "alerta importante" en todo mundo

Pepa Bueno entrevista a la ex secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera /

España será uno de los países más afectados por el recalentamiento de la Tierra y en esto coinciden ya los 310 científicos de 70 países que han elaborado para la ONU el quinto Informe sobre los impactos del cambio climático. Teresa Ribera ha sido la representante del gobierno español que ha participado en más Cumbres Internacionales contra el Cambio Climático y, en una entrevista en la Cadena SER, ha vuelto a señalar que "no hay nada tan contrastado como las advertencias de los científicos sobre el cambio climático"

Sevilla, Córdoba o Madrid ya han registrado en verano temperaturas tórridas de más de 45 grados. Pues bien, a finales de este siglo, la temperatura media de España en verano puede subir otros 6 grados más. Y Ernesto Rodríguez, el experto de AEMET en cambio climático, califica ya este escenario de "auténtica barbaridad", porque, además, lloverá también bastante menos.

Habrá más olas de calor y esto tendrá un gran impacto negativo en los tres alimentos que más se consumen en todo el mundo, porque los cultivos de maíz, trigo y arroz empezarán a disminuir en 2013 aproximadamente un 2% cada década. Es decir, un 20% menos de producción, a finales de siglo, mientras la población seguirá creciendo, como advierte también otro de los científicos españoles que ha participado en la elaboración del quinto informe del IPCC: Gerardo Benito, del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas. "Cada aumento de un grado en la temperatura, las reservas de agua se reducen un 20% -advierte este científico español- "y mientras tanto, la población mundial sigue creciendo".

Zonas de riesgo

Pero otros cultivos vitales para España también se verán muy afectados por el cambio climático. El aumento de las temperaturas puede acabar pasando factura a las uvas, porque, con la reducción de las precipitaciones, la uva tendrá más cantidad de azúcar y el vino saldrá con una mayor graduación de alcohol, lo que afectará a su calidad.

A las vacas no les gusta el calor. La temperatura óptima para la producción de leche está entre los 5ºC y los 20ºC y no todas las granjas podrán permitirse sistemas de refrigeración.

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