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LIBROS

Una puerta abierta a otros tiempos en pleno centro de Madrid

La librería Bardón está considerada como uno de los espacios con más encanto del mundo

Imagen interior de la Librería Bardón de Madrid /

Cuando cruzas el umbral, apenas iluminado por los primeros rayos del sol de la mañana, tienes la sensación de haber viajado a otra época. Huele a papel y a tinta. Huele a siglos y a historia. Huele a batallas, a aventuras, a tragedias, a amores románticos y a comedias. Si prestas atención, tal vez escuches el rumor del tiempo sobrevolar por encima de tu cabeza. Es una descripción más literaria que periodística, pero una vez que flanqueas la pequeña puerta de la librería Bardón de Madrid, considerada una de las más bellas del mundo, desaparece lo prosaico y un torbellino de sensaciones toma las riendas de la mente. Y entonces, ya estás atrapado.

La librería Bardón es un negocio familiar fundado en 1947 por Luis Bardón, el abuelo de sus actuales propietarias, las hermanas Belén y Alicia Bardón. Antes que ellas, fue su padre el encargado de continuar ampliando el fondo de la librería, que cuenta en la actualidad con unos cincuenta mil ejemplares. La mitad de ellos se encuentran distribuidos por las estanterías, las originales, que cubren todas las paredes. Los demás descansan sus páginas centenarias en otras oficinas de la capital, éstas cerradas al público.

Alicia Bardón revisa la última adquisición de la librería / Carlos Cala

Es una librería un tanto particular en lo que al negocio se refiere. Su especialidad son las ediciones tempranas, desde incunables (libros editados desde la invención de la imprenta hasta principios del siglo XVI), hasta ejemplares del siglo XVIII. Alicia Bardón nos cuenta que "el fondo es tan grande, que tenemos libros impresos en los siglos XIX y XX. Vendemos desde el libro muy especial destinado al coleccionista particular, muy exquisito, o a las instituciones públicas, hasta un libro más asequible. De hecho, hemos intentado acercarnos al público más joven, que siempre ha sido complicado".

Las joyas de la corona

Entre los incunables más valorados por Belén y Alicia Bardón, se encuentran, por ejemplo, un ejemplar de 1480 de las Epístolas familiares de Marco Tulio Cicerón. También hay una primera edición muy rara y difícil de encontrar completa, de 'Peregrinatio in terram sanctam', de Bernard von Breydenbach del año 1486, la primera obra impresa sobre viajes y en la primera que se pueden encontrar grabados plegados de lugares como Roma, Venecia, Grecia, Palestina o Egipto. Hay, además, una primera edición incunable española de cinco obras filosóficas de Séneca de 1491, y otro ejemplar de la única edición del considerado el primer libro heráldico impreso en España de Fernando Mexia, del año 1492.

En la librería Bardón tienen, incluso, algún documento anterior a estos incunables, como cartas manuscritas de algún monarca. "Lo difícil de nuestro negocio es comprar", señala Alicia Bardón. "Mucho más que vender, incluso en estos tiempos en los que las cosas no están fáciles. Si ya de por sí nadie compra libros, imagínate este tipo de libros. En la actualidad ya sólo compramos en subastas públicas, normalmente fuera de España, o en ferias, en las que participan los principales profesionales del sector. A veces se dan casos de gente que viene a venderte sus libros que han heredado de familiares que han tenido una biblioteca en su casa, y que no saben lo que tienen. Pero eso cada vez se produce menos".

Lazarillo de Tormes del año 1587 / Carlos Cala

Es fácil perderse entre los volúmenes exquisitos ordenados en las estanterías de Bardón, pero cuando menos te lo esperas, algún libro sorprende súbitamente: un 'Lazarillo de Tormes' de 1587, la primera impresión de 'El Quijote' en Bruselas del año 1607, otro ejemplar de 'El viaje del Parnaso' de 1614, o una edición de lujo de 1642 del libro sobre los fastos de bienvenida en Amberes al hermano de Felipe IV como gobernador de los Países Bajos que cuenta con 43 grabados con dibujos de Rubens. Por varios miles de euros, cualquiera de estos ejemplares puede formar parte de una colección particular. Pero el valor de los libros no está sólo en su contenido, sino en otros elementos añadidos. "El libro es importante por lo que cuenta, y por lo que ha significado para la historia del pensamiento humano o para la literatura", reconoce Alicia Bardón. "Hay libros, cuyo contenido es importantísimo, pero su aspecto es feo o está mal impreso. Y, sin embargo, puede alcanzar un precio inalcanzable. La primera edición de 'El Quijote" es pequeña y está en mal estado. Y vale mucho dinero. No hay reglas fijas. Hay miles de factores que influyen en el precio. Por ejemplo su procedencia, si perteneció a un monarca o a un noble, si está ilustrado por un artista importante, si se imprimieron pocos ejemplares, etc.".

Soñando con libros

Gran parte de los libros que conforman el fondo de la librería Bardón son tan especiales que sus propietarias están obligadas por ley a solicitar un permiso especial al ministerio de Cultura cada vez que quieren sacar un libro de España con más de un siglo de antigüedad. El ministerio debe comprobar si la obra goza de alguna protección especial, y puede llegar a impedir su venta en el extranjero.

Primera impresión de 'El Quijote" en Bruselas, del año 1607 / Carlos Cala

Alicia Bardón admite que a veces resulta difícil explicar la afición a coleccionar o comprar libros antiguos. Hace un gesto pensativo, como si quisiera encontrar las palabras, pero al final opta por hablar, de nuevo, de sensaciones. "A mí me encanta el olor de los libros, el ruido del papel bueno cuando pasas las hojas... Te saludan. Te hablan. Yo sueño muchas veces con encontrar algunos ejemplares que son imposibles de comprar. Por ejemplo, la primera edición de 'El Quijote'. Hay muy pocos ejemplares, se ha hecho un censo recientemente por parte de un gran catedrático y se conocen varios en el mercado. Si alguno saliese a la venta, su precio sería el que alguien estuviese dispuesto a pagar. ¿Cómo valoras algo que no existe, que sabes que no está al alcance de tu mano? No lo puedes comprar. Tampoco puedes comprar el 'Libro de horas' de Carlos V, por ejemplo. ¿Cuánto valen? Pues lo que alguien esté dispuesto a pagar por ellos. Algunos los he tenido en mis manos y piensas que ojalá fuese tuyo. Es una sensación increíble, cuando sabes el peso que tiene en la historia o en la literatura".

Por eso, tanto Alicia como Belén tienen sus 'protegidos' particulares ocultos en los estantes de la librería. Son libros que para ellas significan algo muy especial y que, reconocen, les costaría vender algún día. Alicia Bardón asegura que cuando empezó en el negocio, junto a su padre, se sorprendía de que él se enfadaba cuando vendía y su única obsesión era comprar. "Teníamos auténticas discusiones por esto. Yo le decía que tenía que vender, porque esto era un negocio. Hasta que yo me vi teniendo el mismo tipo de reacciones que él. A mí me encanta Dante. Mi padre me regaló la primera edición en castellano de 'La Divina Comedia' que se imprimió en el siglo XVI después de que Juana la Loca, recluida en Tordesillas, ordenara traducirla cuando era una obra ya prohibida. El traductor, en el prólogo, pidió perdón de forma reiterada y puso multitud de excusas. De hecho, sólo llegó a traducir la parte del infierno. Es una auténtica maravilla y no lo vendería jamás. Mi hermana Belén tiene una especial predilección por los libros del siglo XVIII impresos por los grandes impresores españoles. 'El Quijote' de la Academia, probablemente el más bello que se ha editado nunca, tenemos un par de ejemplares que ella nunca quiere vender. Y luego hay cosas más raras que sabes que no vas a volver a encontrar nunca. Si lo vendes, ya no lo vuelves a ver. Estos libros evitas venderlos".

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