La verdadera historia de la Encyclopédie

En ocasiones la verdad y la ficción no se parecen en casi nada. Esta es una de ellas. Don Hermógenes, el bibliotecario bajo y grueso se convierte en la vida real en un caballero alto de traje oscuro y camisa de rayas

Detales de dos de los 28 tomos de la primera edición de la Enciclopedia francesa que la Real Academia Española (RAE) compró en París en el último tercio del XVIII, a pesar de que estaba prohibida en España y que han inspirado al escritor Arturo Pérez-Reverte para su nueva novela, 'Hombres buenos', una intriga ambientada en ese mismo siglo. / Paco Campos (EFE)

Llegamos a un palacete junto al Museo del Prado, donde nos recibe Don Pedro Alvarez de Miranda, que ocupa el sillón q y el cargo de bibliotecario de la real Academia de la Lengua. Don Pedro es quien nos va a contar la verdadera historia de la "Encyclopédie" que se guarda en la real Academia de la Lengua.. Don Hermógenes, el bibliotecario bajo, grueso y de apariencia descuidada de la novela que firma Pérez Reverte, se convierte en la vida real en Don Pedro, un caballero alto, que viste traje oscuro y camisa de rayas. Impecable.

Pero vamos a lo que hemos venido, a conocer la verdadera historia de la enciclopedia francesa que se guarda en la RAE. A mediados del siglo XVIII, nos cuenta Don Pedro, la Academia compró la obra pero sin tener que enviar a nadie a Paris. Parece ser, según los estudios del anterior bibliotecario Don José Manuel Sánchez Ron, que la obra se podía encargar. Así se hizo a través de un intermediario que tenía contacto con libreros franceses. Bernardo de Iriarte fue ese intermediario que hizo los sucesivos pedidos para que los 28 tomos que forman la Enciclopedia francesa llegaran a Madrid.

Dos de los 28 tomos de la primera edición de la Enciclopedia francesa que la Real Academia Española (RAE) compró en París en el último tercio del XVIII. / Paco Campos (EFE)

Vamos que el espisodio de la compra está muy lejos de ser una aventura como sí lo es en la novela " Hombres buenos". Pero...¿estará la aventura, tal vez, detrás del interés que tenían los académicos por traer a españa la Enciclopedia Francesa? Le preguntamos a Alvarez de Miranda y la respues no puede ser más precisa. "el interés de la Academía era fundamentalmente técnico y práctico". Para ellos, que se dedicaban a hacer diccionarios era importante conocer el más completo de los que existían en Europa en ese momento.

Lo más novelesco de todo lo que envuelve la llegada a Madrid de la Enciclopedia francesa es que estaba prohibida. La obra de Diderot y D'Alambert contenía los principales conocimientos de la época y se convirtió en arma política y objeto de enfrentamiento entre los ilustrados y los representantes de los poderes seculares. Por estas razones la iglesia católica había prohibido la enciclopedia y la academia tuvo que pedir un permiso especial para poder comprar la obra. Sólo unos pocos elegidos tenían el permiso eclesiástico para consultar sus páginas. Hoy cualquier estudioso puede consultar los 28 tomos de esta Enciclopedia que se conserva en la RAE. No sabemos cuál fue el coste total de esta obra aunque se han localizado algunas pistas. Don Pedro busca una ficha y nos cuenta que en 1667 se encargaron diez tomos de texto y otros 4 de láminas por los que se pagaron 3.084 reales de vellón. Pero, añade, no tengo ni idea de lo que eso puede significar traducido a euros.