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El director de la DGT recupera el NO-DO para anunciar que el Gobierno está preparado para el temporal de nieve

Gregorio Serrano recuerda una enorme nevada ocurrida en el puerto del Escudo en enero de 1957

Cabecera del reportaje sobre un temporal de nieve en el NO-DO del 28 de enero de 1957. /

El director general de Tráfico tiró de hemeroteca y buceó en el archivo del NO-DO para anunciar hace cuatro días que el Gobierno estaba preparado para afrontar las consecuencias del temporal de frío y nieve que afecta desde el jueves a gran parte de España.

Gregorio Serrano recuperó la edición del noticiero franquista del 28 de enero de 1957, que daba cuenta de los estragos provocados por una enorme nevada caída en el norte peninsular. "Si ocurre lo que vemos en este vídeo, el Gobierno de España está preparado para activar el Protocolo de vialidad invernal y tomar medidas", anunció el máximo responsable de la DGT.

Muchos conductores han pasado esta madrugada atrapados por la nieve en varias vías principales del este y sureste peninsular, como la A-3, la A-30 y la A-31. Ante las quejas por la falta de información, la Dirección General de Tráfico asegura que desde el pasado martes ha elaborado 1.158 crónicas de radio y televisión para informar de la situación de las carreteras, cerca de 600 mensajes en Twitter, ha publicado mensajes informativos y llamando a la precaución en medio millar de paneles de la red viaria y ha recibido cerca de 6.000 llamadas en el centro de gestión de tráfico. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha pedido en la Cadena SER disculpas por el colapso en las carreteras.

En aquel episodio invernal, según relata el NO-DO, la temperatura mínima en Vitoria-Gasteiz descendió hasta los 19 grados bajo cero. La capital vasca amaneció "moldeada de blancura" en el engolado relato del noticiero. "Sobre los monumentos pone la nieve su bordado caprichoso. El sosiego provinciano es ya, más que remansada quietud, escenario de soledad", añade el narrador.

En el puerto del Escudo, entre Burgos y Cantabria, el paisaje ofrecía "un aspecto fantasmal". Después de una gigantesca nevada, ese tramo de la carretera N-623 estuvo bloqueado seis días.

"Marca el termómetro muchos grados bajo cero y en el pueblo de Hermosa un autobús de línea sorprendido por la ventisca quedó totalmente sepultado. A duras penas los viajeros lograron salir del vehículo y tuvieron que pasar por penosas dificultades", relata el NO-DO. Las localidades más afectadas en aquella gran nevada de 1957 fueron las situadas en una franja de unos ocho kilómetros entre Luena (Cantabria) y Cabañas de Virtus (Burgos).

Por aquel entonces, el suministro eléctrico y las comunicaciones telefónicas y telegráficas se vieron interrumpidas en la zona. "La furia del vendabal derribó los cables y abatió los postes", explicaba el atildado locutor.

En su línea habitual de exaltación de la actuación del régimen, el NO-DO añadió justo después que "brigadas de obras públicas actuaron sin descanso para dejar expedita la carretera, iniciando el trabajo que completarían después las máquinas".

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