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Copa Rey Fútbol

El Barcelona, a la final con un alto peaje

El Barcelona se mete en la final por cuarto año consecutivo gracias a un tanto de Luis Suárez que se perderá la final tras su expulsión en el minuto 90

Suárez celebra su gol ante el Atlético de Madrid en el Camp Nou / ()

Nada más ver las alineaciones ya se veía a las claras que no era éste un partido cualquiera para Simeone, el argentino salió en el Camp Nou con un once realmente ofensivo con Koke, Carrasco, Gaitán, Griezmann y Torres en el titular. Tampoco especuló Luis Enrique, que eligió a Arda y puso en liza a Denis de inicio.

El equipo del Cholo salió tal y cómo podía hacer prever la alineación. Un tifón entró en el Camp Nou y fue golpeando una y otra vez a la zaga formada por Umtiti y Piqué. Cabalgadas de 80 metros, llegadas por banda, faltas a la olla, todo momento era bueno para crear peligro en las inmediaciones de Cillessen, era un asedio.

El holandés sostuvo al Barcelona en el partido mientras los 63.000 espectadores del Camp Nou echaban de menos a Busquets. Primero detuvo una a Torres, en el minuto cinco sacó un tiro realmente peligroso de Carrasco y en el minuto 15 levantó al estadio de su asiento con una parada majestuosa a remate de Griezmann. No cansado con eso, el ex del Ajax terminó su festival sacando una mano milagrosa a un disparo de Koke desde fuera del área.

La remontada había pasado por delante de la puerta del Atlético gracias a media hora en la que el Barcelona no se enteró de la película. Y con el Barcelona pasa lo que pasa, pueden dormir todo pero al final Messi siempre despierta. El rosarino hizo dos fintas, se fue de dos rivales, pegó un chutazo y Moyà solo pudo despejarlo de mala manera, era el minuto 42 y Luis Suárez andaba por allí para ponerle el cerrojo a la eliminatoria.

Asedio atlético y peaje blaugrana

Los dos grande ausentes en la final de la Copa del Rey / ALBERT GEA (REUTERS)

En el minuto 2 el Atlético ya tenía dos lesionados, Gaitán y Godín, entraron en su lugar Correa y Lucas. Volvieron a apretar los del Cholo, que aún tendrían otras dos oportunidades de meterse en la eliminatoria. Primero cuando Sergi Roberto pegó una patada a destiempo, peor aún si tenemos en cuenta que llevaba amarilla; el árbitro le enseñó la roja y le dejó sin final de Copa. Peor cumpleaños imposible para el lateral del Barça.

El Atlético siguió atacando, sin perder la fe en ningún momento. Entonces llegó una de las jugadas polémicas del partido, Griezmann se plantó delante del Cillessen y cruzó la bola al fondo de las redes, pero el asistente tenía levantado el banderín. La repetición decía que no era fuera juego. Si el partido no tenía el picante necesario, Carrasco se escurrió en una jugada muy tonta y también cogió el camino de los vestuarios.

Diez contra diez el Atlético pareció tener doce o tres. El Barça empezó a regalar el balón y querer que pasara el tiempo, pero al revés, el tiempo empezó a correr más despacio. Piqué derribó a Gameiro en una de esas llegadas y el árbitro pitó penalti, era la segunda vez que el Atlético dejaría pasar el tren de la final. El balón se fue al tercer anfiteatro.

El galo lo arregló marcando el empate a falta de diez minutos para el final. Y desde ese momento fue un no parar. Correa volvió locos a los defensas del Barcelona y se sucedieron sin fin los centros desde la banda. El bello ejercicio de fútbol de ataque del Atlético en esta semifinal terminó sin premio, ganó el Barça porque con media hora en el Calderón le bastó.

Alavés o Celta será el rival del Barcelona en su cuarta final consecutiva. Este miércoles salimos de dudas.

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