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13 años del 11-M

"Quise detener varias veces a Zougam antes del 11-M, pero me frenaron porque decían que no tenía pruebas suficientes"

Rafael Gómez Menor, responsable de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía

Jamal Zougam, el único condenado como autor material de los atentados del 11-M que sigue vivo y preso en España. /

El único condenado como autor material de los atentados del 11-M que sigue vivo y preso en España es Jamal Zougam, identificado por varias de las personas que viajaban en los trenes el 11 de marzo de 2004. Zougam regentaba un locutorio en Lavapiés. Rafael Gómez Menor, fue responsable de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía, le seguía la pista desde mucho antes de estos atentados por su vinculación con el yihadismo. Pero nunca pudo detenerle. Aquí explica por qué.

Si hay algo que reconocen todos los servicios de información extranjeros, por ejemplo los franceses, los ingleses y los alemanes, es la rapidez con la que se actuó, la habilidad que tuvo la policía española a la hora de practicar las primeras detenciones. ¿Cómo se realizan esas primeras detenciones?

Yo estaba preparando mi juicio, no estaba en la investigación en ese momento, pero por lo que recuerdo, el primer indicio serio que podía llevar a los terroristas era la bomba que no explotó. Había un teléfono móvil a través del que se pudo saber dónde se habían vendido las tarjetas. Eran unos hindús que estaban por la zona de Lavapiés. Era una empresa dedicada a la venta de móviles, de tarjetas y a través de ellos se pudo saber que ellos se lo habían vendido a Jamal Zougam y ¡ay… amigo!, aquí ya entrábamos en terreno conocido.

Jamal Zougam es un viejo conocido mío desde hace mucho tiempo. Viejo conocido en sentido figurado porque yo nunca tuve el placer de conocerle pero sí he sabido mucho de sus andanzas, he estado detrás de él y si no le he detenido es porque me han frenado; mis superiores decían que no tenía las pruebas suficientes aunque yo siempre he pensado que sí las tenía. Un juez francés solicitó la detención prácticamente con las mismas pruebas que teníamos y el juez español se la denegó, entonces tuve que dar la razón a mis superiores desde un punto de vista judicial. He querido detenerle varias veces, le conocía perfectamente y aquí entrábamos en un terreno muy conocido.

Una serie de islamistas estaban alrededor y, entre ellos, toda la célula de Abu Dahdah, que era muy conocida en esos momentos (llevávamos 8 años investigando a esa célula). Me acuerdo de que la juez Bruguier pidió una comisión rogatoria en la que solicitaba la detención de Jamal Zougam. Entonces se nos abrieron los ojos y pensamos que no había mas remedio, sin embargo las autoridades judiciales españolas decidieron que no, si interrogarle pero no detenerle. Le tomamos declaración en su momento, esto es mucho antes que el 11-M y le pusimos en libertad.

Tan sólo dos días después de los atentados del 11-M, la policía detuvo a Jamal Zougam en su vivienda de Lavapiés.

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