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La impotencia de Leonarda, a la que nadie hizo caso al denunciar a un maltratador antes de que matara a su nieta y nuera

Acaba de conocerse la condena para el asesino, que las decapitó y arrojó sus cuerpos a un pozo en Zamora en 2014 pero la Audiencia de Madrid no lo ha juzgado por maltrato continuado. El juez entiende que no hay pruebas de violencia machista

"Mi vida terminó. Soy una muerta en vida. Mi vida es un infierno. Deseo que se haga justicia". Leonarda, una mujer a la que la vida ha golpeado ya todo lo que puede golpearla, vió cómo su nieta, de 9 años, y su nuera morían asesinadas, decapitadas y tiradas a un pozo por la pareja de esta última.

Leonarda sintió la impotencia de dar la voz de alarma ante el comportamiento violento de ese hombre sin que nadie le hiciera caso. Le denunció seis meses antes del doble crimen y hasta el Consejo General del Poder Judicial admite ahora este error de la justicia con consecuencias fatales.

Su impotencia no queda ahí. Acaba de conocerse la condena a 37 años de cárcel para el asesino pero la Audiencia Provincial de Madrid no lo ha juzgado por maltrato continuado. El juez se niega a pesar de las peticiones de la Fiscalía y la Abogacía del Estado y ha impedido al jurado popular emitir un veredicto por este delito porque entiende que no hay pruebas de violencia machista.

"Claro que había malos tratos", asegura Leonarda. "Dejó cartas donde decía. ¡Dios mío, ayúdame a librarme de este hombre! Sálvame a mi y a mi niña de este hombre, que les tengo miedo".

Seguirá dando la batalla en los tribunales, va a recurrir esta sentencia, pero su vida ha quedado marcada para siempre por la tragedia. Antes de que esta dominicana emigrara a España, su hijo -el padre biológico de la niña- fue asesinado en un atraco.

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a 37 años de cárcel a Raúl Álvarez del Río por matar en junio de 2014 a su pareja, Adolfina Puello, y a la hija de ésta, cuyos cadáveres aparecieron desmembrados en un pozo de Zamora cinco meses despues del crimen.

Así consta en una sentencia, en la que se le pena por la comisión de dos delitos de asesinato con agravante de parentesco como consecuencia del veredicto de culpabilidad que emitió el Jurado Popular que juzgó su caso el pasado mes de febrero. Contra esta resolución, cabe recurso de apelación.

Además, el condenado deberá hacer frente a una indemnización a los familiares de sus dos víctimas de 60.000 y 45.000 euros, respectivamente.

Al inicio de la vista, se enfrentaba también a un delito de maltrato, pero el magistrado presidente acordó retirar esta acusación, previamente a someter los hechos objeto de acusación al veredicto del Jurado Popular. Todas las acusaciones, incluida el Ministerio Fiscal, formularon protesta e interpondrán un recurso de apelación.

En su última palabra, el acusado pidió perdón a las familias y mostró su arrepentimiento por el doble crimen que cometió el 30 de junio de 2014. "Pido perdón a las familias de las víctimas. Fue un arrebato. No entra en mi moral. Estoy muy arrepentido". Con estas palabras, el juicio quedó este jueves visto para sentencia en la Audiencia Provincial de Madrid.

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