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Por la igualdad en los ámbitos de la salud mental y la investigación

La ciencia ha demostrado que las diferencias biológicas entre hombres y mujeres van más allá de los órganos reproductores. El Parlamento Europeo advierte de que, a pesar de que constituyen más de la mitad de la población de la Unión, las particularidades de las mujeres no se tienen en cuenta de forma adecuada en los ámbitos de la investigación médica o la salud mental.

La eurodiputada del Grupo Liberal, Beatriz Becerra, ponente del informe sobre el fomento de la igualdad en la salud mental y la investigación clínica /

Cuando se habla de desigualdad de género se tiende a pensar en la brecha salarial, la casi nula presencia femenina en los consejos de administración de las grandes empresas, o en la violencia contra la mujer. Beatriz Becerra, eurodipuada del Grupo Liberal, defiende que el término debe ir más allá: "En el caso de la salud mental también hay una perspectiva de género que hay que tener en cuenta, incluso porque la prevalencia de enfermedades mentales es diferente. Hay un elemento clave: los trastornos del ánimo, la depresión. Es tres veces mayor en las mujeres que en los hombres. Esto tiene que ver con los medicamentos, los tratamientos y también con el impacto económico: en la Unión Europea, uno de cada diez trabajadores ha tenido una baja por depresión. El coste anual de esas bajas es de casi 100 millones al año".

Enfoque de género en los ámbitos de la salud mental y la investigación clínica

Con ese punto de partida el Parlamento Europeo ha elaborado un informe sobre el fomento de la igualdad en el ámbito de la salud mental en el que también ha colaborado la socialista británica Julie Ward: "En nuestro trabajo también prestamos atención a las cuestiones espcíficas de hombres y niños; que son más propensos a cometer suicidios o caer en adicciones como el alcohol o el tabaco. Asegurarnos de que también ahí tenemos en cuenta las características de cada género es realmente importante".

El documento también apuesta por incluir el enfoque de género en la investigación y los ensayos clínicos. "No existe un criterio formal que indique que cuando un medicamento se somete a ensayos. Se debe tener en cuenta a qué segmento de la población va a ir dirigido ese medicamento. A la hora de hacer los ensayos y elegir una muestra poblacional no se tiene en cuenta ni la población destinataria ni las diferencias biológicas o psicológicas de esa población", reflexionar Becerra.

A modo de ejemplo, la eurodiputada comenta el sinsentido de que los ensayos sobre medicamentos para enfermedades del corazón no tengan en cuenta que son la principal causa de muerte entre mujeres, que los síntomas son diferentes que en el caso de los hombres, o que, además, ellas tiene más probabilidades de morir durante el año siguiente a haber sufrido un infarto. El Parlamento Europeo pide que se corrija esta situación y también sugiere que los medicamentos indiquen en sus etiquetas si en sus pruebas clínicas hubo presencia femenina y si los efectos pueden variar en función del género del paciente.

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