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ENTREVISTA

Miguel Ángel Valerón: "Mi hermano será entrenador, es el Guardiola de Las Palmas"

Se cumplen 20 años de la lesión que terminó apartando del fútbol a Miguel Ángel Valerón, hermano de Juan Carlos y primer futbolista profesional de Arguineguín

Miguel Ángel Valerón /

Era marzo de 1997. Las Palmas se había preparado para una cita histórica. El FC Barcelona visitaba la isla de Gran Canaria en las semifinales de Copa. En juego estaba un lugar en la gran final. En el conjunto amarillo despuntaban dos hermanos de Arguineguín. Miguel Ángel, el mayor de los Valerón, había logrado consolidarse en el primer equipo y estaba ante la gran oportunidad de su vida, pero una entrada del 'Chapi' Ferrer en la que se mezclaron la dureza y la mala suerte, lo rompió todo. Rompió el tobillo. Rompió la piel. Rompió un sueño. 20 años después, licenciado en Educación Física y convertido en entrenador personal, nos habla del pasado, del presente y del futuro.

Se cumplen 20 años de aquella entrada del 'Chapi' Ferrer que cambió tu vida. ¿Qué recuerdas de aquel día?

Los recuerdos son bastante frescos. Son momentos que no olvidas y que los tienes ahí siempre. Echas la mirada atrás y son 20 años, pero sigue ahí. La ilusión que tenía, cómo pasó... eso es para siempre. Fue una jugada bastante rápida. Recuerdo el impacto, el ruido, la manera en que vi la pierna, sujetarme el tobillo con una mano. No era consciente del alcance en el primer momento. Lo recuerdo muy embarullado, pero lo recuerdo todo.

¿Qué se te pasa por la cabeza en ese momento?

Lo primero que pensé era que no jugaba la vuelta en el Camp Nou. No era consciente de la realidad. A medida que pasan las horas, cuando ves al médico y te dice lo que hay, ya te vas a haciendo a la idea de que vas a estar de ocho a diez meses sin jugar y que las secuelas no son las más optimistas para seguir jugando.

Se comparó con la lesión de Juninho y la famosa entrada de Míchel Salgado...

Sí, pero la de Juninho no fue una fractura abierta. Es que en mi caso el hueso sale por fuera de la piel, con el peligro de infección que conlleva. Era una lesión que no se ve mucho. Fracturas de tobillo como la mía se ven en accidentes de tráfico, pero en fútbol no son habituales.

¿Te queda alguna secuela física?

Todos los días. Los primeros diez o doce pasos de la mañana son con cojera. Son daños colaterales que siguen vivos cada día. La movilidad en los tobillos...

¿Y la cabeza qué tal lo lleva?

Los recuerdos de lo que pasó me vienen constantemente. Son momentos que añoras y que la lesión te recuerda desde que te levantas con dolores hasta cuando piensas más en fútbol. En ese momento termina todo a la vez. Pero bueno, considero que todo eso forma parte de mi historia y trato de no darle demasiadas vueltas. Cosas que ocurren y me tocó a mí.

Has dicho en varias ocasiones que perdonaste a Ferrer. ¿Te ha llamado?

Al día siguiente me llamó al hospital y me pidió disculpas, me dijo que había sido fortuito. Yo le dije que no pasaba nada, que son cosas del fútbol. No he vuelto a tener más contacto con él. Tampoco creo que él tuviera que estar pendiente ni sentirse culpable. Ya se disculpó en el momento. No hay más vuelta de hoja.

De Las Pasmas fuiste a Mallorca y terminaste en el Conquense. ¿Cómo es ese momento en el que decides parar?

Lo que más me afectó fue cuando me fui a Mallorca. Estuve en el primer equipo con Héctor Cúper terminando mi recuperación y tenía buenas sensaciones. Contaba para el primer equipo y al final se fichó a Ibagaza... y solo había una ficha. Bajar al equipo B, en cuanto a motivación, fue un palo muy duro. Veníamos de jugar en Italia un torneo de verano y había hecho un gran partido, pero al fichar a Ibagaza, Cúper me dijo que lo sentía mucho pero que no tenía sitio. Ya tenía más de 24 años y tampoco podía subir y bajar del filial. Luego, con el Mallorca B descendimos a Segunda B a pesar de que había un gran equipo con Diego Tristán, Albert Luque...  Fue un palo. Luego terminé en el Conquense y entrené un poco con el filial del 'Depor' antes de volver a Las Palmas, donde jugué en el Castillo antes de parar definitivamente.

¿No llegaste a encontrar el ritmo?

Sufrí muchísimo, anímica y físicamente, porque los dolores eran constantes. Había perdido uno contra uno, había perdido velocidad de reacción, ese medio segundo tan importante en el fútbol. Esa potencia con la que tienes que salir ya no estaba. Podía haber alcanzado un mejor nivel. Quizá fue culpa mía. Quizá no me esforcé lo suficiente.

Mientras te recuperabas de la lesión estudiaste educación física y ahora eres entrenador personal, ¿cómo ha sido ese camino?

Ya en la UD empecé a estudiar magisterio. Luego con 31 años decidí reanudar los estudios. Acabé magisterio en Educación Física y la licenciatura. Terminé ambas y estuve trabajando con Carlos Lalín en Coruña, aprendiendo readaptación deportiva debido a mi caso personal. Yo me sentí bastante solo, en mi época no exitía ese readaptador deportivo que ahora es fundamental. Carlos ha sido el pionero. Aprendí muchísimo con él y tuve la suerte de estar a su lado durante la recuperación de mi hermano. Me encantaba. Ahora está en el Manchester con Mourinho, con el que está desde que el portugués entrenaba al Real Madrid.  Lo de entrenador personal ha sido un paso posterior, algo más especializado, donde abarcas varios campos. Lesiones, salud, preparación física, mejorar la vida de las personas... Abrí un centro de fitness en el Cordial Biarritz y ahora estoy en Vital Suites porque me gusta muchísimo el golf.

Ahora que hablamos de recuperar futbolistas. Hace unos días conocíamos que Rossi se ha roto de nuevo el cruzado, como Asenjo unas semanas antes. Son lesiones distintas a la tuya, pero... ¿qué consejo se le puede dar alguien que pasa por ese calvario?

En esos momentos necesitas muchísima fuerza de voluntad. Creer que lo vas a superar, que la parte lesionada va a estar otra vez bien, estar convencido de que vas a estar mejor que antes. Tu cabeza te juega una mala pasada, al menos a mí me pasó. La gente me decía que no iba a estar bien y en muchas ocasiones me lo hicieron creer sin ser cierto. Quien conoce tu cuerpo eres tú. Te puedes recuperar. Si yo hubiese sabido la forma de recuperarme con los conocimientos que hay hoy me hubiera recuperado mejor. Las personas que te van a ayudar en la recuperación son importantísimas. Personas que te ayuden, que te motiven y que te exijan. Esos artífices a la sombra son importantísimos para un equipo de futbol y para cualquier persona. Mi consejo es que si creen volverán mejor que antes. El cuerpo tiene capacidades para superar obstáculos. Es una lucha con la mente diaria.

En esa parte mental, ¿qué papel jugó Ángel Cappa contigo?

Cuando llegó Ángel Cappa a Las Palmas me dio dos charlas que... Mira, para mí es mi padre deportivo. Estaba pasando una situación difícil y me preguntó qué me pasaba. Le dije que no estaba bien porque siempre tuve problemas de sentimiento de inferioridad. Los demás me hacían ver que no era tan bueno y yo me lo creía. Entonces él me dijo, "el domingo vas a jugar y vas a ser titular. No me importa cómo te salga el partido, pero quiero que encares, que hagas todo lo que sabes hacer. Si el estadio te pita, el próximo día te voy a volver a poner. Lo único que no te voy a permitir es que no seas valiente. Que si pierdes la pelota no lo vuelvas a intentar. Porque lo que sentías en el recreo del colegio lo tienes que volver a sentir". Esa semana jugué y el estadio enteró me aplaudió. Sacaron hasta pañuelos blancos, no lo olvidaré. Cappa me cambió la forma de jugar y la vida. Le estaré eternamente agradecido. Cuando doy charlas siempre pongo el ejemplo de lo que él me dijo, porque me sirvió para todo. Él me enseñó a no perder la ilusión.

Llegó a decir que tenías todavía mejores cualidades que tu propio hermano, ¿dónde crees que hubieras llegado sin esa entrada?

La verdad es que no lo sé, es imposible saberlo. Yo sé las condiciones que tenía, pero eso es algo que deben valorar los demás. En cambio sí sé las condiciones que tenía Juan Carlos. Mis condiciones eran unas cualidades que otros muchos tenían. Habilidoso, rápido... El que era diferente era mi hermano. Veía un fútbol que otros no ven. Tomaba decisiones que los demás no imaginaban. Encontrar un futbolista de su capacidad mental es mucho más infrecuente. Lo que él hacía no era normal. No es porque sea mi hermano, pero yo es de lo mejor que he visto. Es un jugador que estando en un Madrid o un Barcelona hubiese tenido mucha más repercusión.

¿Te hubiese gustado verle en un club de los llamados 'grandes'?

Sin duda, me hubiese gustado verle por ejemplo en el Barcelona de Guardiola. Estuvo cerca de salir alguna vez, pero el 'Depor' estaba en un momento grande de su historia y era más difícil. Mi hermano tenía algo especial y su personalidad le diferenció siempre del resto. Él siempre fue muy humilde, pero no perdió ni un ápice de personalidad. Sacchi, en el Atlético, le dijo que tenía que ser más agresivo y dar más patadas. Juan Carlos le contestó "míster, si usted no me quiere poner, no me ponga, no se preocupe por mí que voy a ser uno más, pero no me cambie la forma de jugar porque es lo único que tengo". Acabará de entrenador, seguro.

Por cierto, qué tiene Arguineguín para dar tantos y tan buenos futbolistas. Silva, tú, tu hermano, también Aythami ahora en la UD...

Pues me gusta que me hagas esa pregunta porque Arguineguín tiene unas características muy particulares. Cuando estaba en la facultad, esta cuestión es algo que siempre me llamó la atención. Yo hice un proyecto de estudio a ver qué caraterisitcas eran comunes a otros lugares. Se necesitaría hacer algo más exhaustivo, pero hay factores que influyen, como el tiempo, la alimentación a base proteína o el factor hereditario de nuestros padres marineros. La gente de aquí tiene un compenente muscular diferente, muy parecido a Brasil. Parece que no tiene importancia pero se nota. Hay futbolistas como Silva, mi hermano... gente que ha triunfado a nivel mundial, pero es que el padre de David Silva era espectacular. Lo sé porque he jugado con él, lo que pasa es que eran otros tiempos. Yo fui el primer jugador profesional que tuvo Arguineguín, pero antes los hubo mucho mejores. Mis ídolos no estaban en Las Palmas cuando era niño, estaban en Arguineguín. Hay que trabajar más otros factores como la formación, la perseverancia y el esfuerzo, pero en cuanto a físico y técnica, para mí Arguineguín es la pequeña Brasil. Si fuese ojeador, vendría por aquí.

Cómo ves a 'tu' UD este año

La verdad es que muy bien, a pesar de los últimos resultados. Se ha dado con la tecla exacta. Jugadores de calidad, un entrenador con unas ideas muy acordes a esta tierra... Conseguir que los equipos te jueguen de manera diferente tiene mucho mérito. La UD está en un momento exquisito y listo para mirar más arriba. Se han hecho muy bien las cosas. Y es un fútbol que en Primera tiene muchas más posibilidades porque hay más espacios, se toca la pelota. En categorías más bajas el fútbol es mucho más directo, no hay diez pases seguidos. Para nuestro estilo es un lujo jugar en campos grandes. Yo no jugué en Primera, pero en Copa, cuando jugabas contra algún equipo importante, disfrutaba muchísimo con tantos espacios.

La aspiración de la UD sigue siendo la permanencia o de cara al futuro debe mirar más arriba

Sin duda que está lista para dar ese paso de mirar hacia Europa. Se ha ganado el respeto de los demás y eso lo ves en la forma en la que le juegan. Antes los rivales salían más al ataque y ahora vienen mucho más cerrados, con las líneas más juntas. La UD es un equipo diferente. Si se cree en el ello y se sigue acertando, tiene que estar en Europa. Se han hecho bien las cosas como para ser optimistas.

¿Qué supone el adiós de Setién?

Es complicado saber hasta qué punto influye un entrenador, pero lo que le he escuchado decir me ha impactado. Ha aplicado teorías fantásticas sobre cómo entender el juego. Setién ha logrado lo más difícil, que es sacar el mejor rendimiento de sus jugadores. Creo que Setién ha hecho un poco con ellos lo que Ángel Cappa hizo conmigo. Mira lo que ha conseguido con Tana. Ha quitado ese complejo de inferioridad que creo que siempre nos ha costado aquí.    

¿Quién te gusta más para sustituirle?

Tiene que ser alguien que entienda este estilo de juego y al mismo tiempo una persona con una serie de normas. No mala leche, pero sí que no permita que el jugador canario se acomode. A nosotros nos cuesta olvidar el último partido y volver a ponernos el mono de tabajo. Si se pudiera mezclar la mentalidad vasca con la calidad del jugador canario sería la leche. Siempre he admirado lo que consigue el Athletic año tras año. Si me preguntas por nombres, me encantaría alguien como Valdano o un imposible, que es Guardiola, por su forma de entender el fútbol. Para mí, mi hermano es el Guardiola de Las Palmas.

 ¿Crees que Jesé ha defraudado o es un problema de expectativas?

Esa pregunta hay que hacérsela a él. A mí me ha gustado lo que ha hecho aquí. Quizá se esperaba más a la hora de definir partidos, pero ha tenido grandes momentos. Jesé necesita jugar, jugar y jugar. Necesita minutos y más minutos. Yo si pudiera intentaría que se quedase un año más. Con la confianza suficiente va a rendir. No es fácil llegar y hacerlo todo bien el primer día. Él tiene que convencerse del gran jugador que es y el entrenador tiene que apostar por ese diamante en bruto. Vuelvo a lo mismo: los demás te hacen ver que no eres tan bueno, pero solo si te lo crees estás perdido. Yo si fuese entrenador lo pondría sí o sí.

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