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Operación Lezo

El testaferro de González en el Canal grabó a un donante del PP para chantajear a Rajoy

El imputado exgerente del Canal Isabel II, Ildefonso de Miguel, considerado hombre fuerte y testaferro de Ignacio González por los investigadores, grabó a un empresario donante del PP con el objetivo de chantajear a Mariano Rajoy. El supuesto intento de chantaje tuvo lugar en enero de 2009, según fuentes de aquella dirección del PP, que dudan de que llegara a consumarse

El expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en una fotografía de archivo /

Los hechos a los que alude González en su conversación publicada por El Español y La Sexta, sucedieron en enero de 2009, según fuentes de aquella dirección del Partido Popular consultadas por la Cadena SER.

Las mismas fuentes aseguran que se trata de una grabación realizada por uno de los hombres fuertes de Ignacio González en el Canal Isabel II, Ildefonso de Miguel, al empresario Rafael Palencia, de la compañía Degremont.

En esa grabación, De Miguel intentó "tirar de la lengua" al empresario y que confesara el pago de dinero negro a cambio de obra pública al tesorero Álvaro Lapuerta, porque la relación entre la dirección nacional del partido e Ignacio González era “especialmente virulenta” en aquel tiempo, después de que se hubiera enfrentado a Rajoy en el congreso nacional del PP de 2008.

El empresario Rafael Palencia, que aparece en los papeles de Bárcenas y también fue mencionado por Francisco Correa como pagador de mordidas al Partido Popular en la trama del tres por ciento a cambio de adjudicaciones, confesó en la grabación que era un donante habitual del PP, pero no que le hubiera dado dinero a Lapuerta a cambio de obra pública.

La grabación llegó a la mano del empresario del grupo Intereconomía, Julio Ariza, quien se la hizo saber al entorno de Rajoy, y éste envió, según las mismas fuentes, a Federico Trillo y a María Dolores de Cospedal a que visionaran el contenido.

Las mismas fuentes desconocen si se llegó a pagar un chantaje para que no fuera publicada la cinta, pero tienen dudas al respecto. Afirman que los únicos interlocutores en la operación fueron Trillo y Cospedal, y no pidieron dinero a los gestores financieros del PP para comprar silencios o voluntades.

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