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Eurovisión 2017: el karma le da la gloria a Portugal en la noche de los gallos

Salvador Sobral triunfa en el Festival de Eurovisión con la canción 'Amar pelos dois'

¿El mono o el gallo? ¿Italia o Potugal? Ambos países partían como grandes favoritos de esta sexagésimo segunda edición de Eurovisión 2017, pero finalmente, el karma europeo ha brindado la victoria a Salvador Sobral con el tema Amar pelos dois.

En los últimos años, Portugal se había visto envuelto en una espiral de no retorno en lo que respecta al Festival de la Canción. La crisis económica y candidaturas nada acertadas le habían arrebatado cualquier esperanza en el evento musical más importante de Europa.... hasta ahora. Salvador Sobral ha logrado conquistar a los presentes y recuperar la confianza perdida gracias a una singular sensibilidad y un increíble magnetismo sobre el escenario.

El Eurovisión más negro de España

Por su parte, y cumpliendo con todos los pronósticos, Manel Navarro ha registrado el peor resultado posible en la actual edición del certamen. El cantante catlán y su Do It For Your Lover vuelve de Kiev con una última posición bajo el brazo tras sumar tan solo 5 puntos, entre los votos del jurado profesional y el televoto del público. ¿Crónica de una muerte anunciada?

Pero no ha sido el resultado del representante español lo que ha acaparado todas las miradas. Y es que lejos de dar el do pecho durante su actuación, Manel Navarro ha deleitado a Europa con un gallo en pleno clímax de la canción, la guinda al pastel más agrio de España.

Una noche desafinada…en todos los sentidos

Inevitablemente, Eurovisión 2017 será recordada como la noche que cantó el gallo, aunque esto quedé con el tiempo en una divertida anécdota. La cruda realidad nos lleva a una de las peores galas en la historia del Festival de la Canción.

Notas desafinadas, efectos visuales que no dicen nada o estilismos que rozan el esperpento han formado parte de una de las noches más soporíferas del formato. Es hora de hacer análisis y aprender de los errores, o al menos dejar atrás de una vez por todas esas 'performances' dignas de 2001. Señoras y señores…esto es 2017.

 

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