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Primarias PSOE

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE tras ganar con holgura las primarias

Más del 50% de la militancia redime a Sánchez ocho meses después de su caída con una victoria de más de 15.000 votos sobre Susana Díaz. Las bases resuelven a favor del ex secretario general en su duelo con la presidenta andaluza que, apoyada por los socialistas que gobiernan y han gobernado en España y el 70% de los cuadros provinciales, ha fracasado en su salto a Ferraz. Echó toda la carne en el asador y perdió en su cruzada para “salvar al PSOE”

Pedro Sánchez posa con sus dos rivales tras ganar las primarias socialistas / VÍDEO: ATLAS

Lo que hace unos meses no entraba en la cabeza de una gran mayoría de dirigentes socialistas ha ocurrido: el exsecretario general del PSOE Pedro Sánchez se ha impuesto en las elecciones primarias de su partido con más de diez puntos de diferencia. Sánchez consigue el 50,21% de los votos frente al 39,94% que logra Susana Díaz y el 9,85% de Patxi López.

El líder débil y acosado a quienes muchos en el PSOE miraban con desdén cuando se erigía en el secretario general "de las bases" ha conseguido el apoyo de 73.898 afiliados, más de 15.000 más que los 58.749 que han votado por Susana Díaz, que partía de favorita y que ha fracasado en su cruzada para "salvar" al PSOE del caos. Patxi López ha obtenido más de 14.515 papeletas. Los resultados han invertido de forma espectacular el recuento de avales, en los que Susana Díaz aventajó en 6.000 a Pedro Sánchez. Finalmente, Sánchez ha logrado 20.000 votos más que avales y Patxi López unos 3.500 más. Susana Díaz ha sido la única candidata que finalmente ha obtenido un número de sufragios algo inferior a los avales cosechados, unos 600 menos.

Reparto provincial del voto en las primarias del PSOE.

Pedro Sánchez ha sido elegido secretario general después de una larga batalla interna en el PSOE que ha tensionado al partido durante meses y que ha terminado por movilizar a la militancia socialista de forma masiva.

En las dos únicas convocatorias de primarias que ha celebrado el PSOE para elegir al secretario general se ha impuesto Sánchez, pero en circunstancias muy diferentes. En 2014, llegaba a la cuarta planta del número 70 de la calle Ferraz "un tal Pedro" a quien Susana Díaz había bendecido como su candidato para plantar cara a Eduardo Madina y que no supo durante su mandato tejer las alianzas internas para sobrevivir sin la tutela de la dirigente andaluza. Díaz se convirtió en poco tiempo en su principal oponente interna. Casi tres años después, tras recorrer un laberinto de deslealtades, intrigas, traiciones y todo tipo de escaramuzas orgánicas, Pedro Sánchez se impone en el duelo en las urnas contra Susana Díaz, la elegida por la gran mayoría de quienes han tenido y tienen poder en el PSOE para preservar las esencias del socialismo. De hecho, su derrota en esta competición es también la de seis presidentes autonómicos, dos ex presidentes del Gobierno y un 70% de los cuadros provinciales que veían en el regreso del ex líder socialista el fin del PSOE.

FOTOGALERÍA | Los candidatos a la secretaría del PSOE, (i-d) Susana Diaz, Pedro Sánchez y Patxi López, posan para los medios gráficos tras conocer los resultados / Javier Lizón (EFE)

La presidenta de la Junta de Andalucía se queda a 15.000 votos de su desembarco en Ferraz, después de haber cogido el famoso tren que dejó pasar en 2014 a la espera de mejores circunstancias para hacerse con el control del partido. Finalmente, estas primarias de 2017, con plazos diseñados por una gestora afín a Díaz, no solo no han puesto a Díaz una alfombra roja para su elección como secretaria general del PSOE sino que han terminado por debilitarla: echó toda la carne en el asador y perdió. Preserva, en cualquier caso, su feudo andaluz en el que se ha impuesto con claridad y en el que parece difícil que, en adelante, vaya a tener una contestación interna que pueda hacer peligrar su liderazgo en esa federación. Lo que sí que cambia es su posición respecto a Ferraz.

Reparto regional del voto en las primarias del PSOE.

La debilidad de los barones

En el entorno de Sánchez opinan que "esa parte del PSOE", con Díaz a la cabeza, que "nunca" reconoció al ex líder socialista tendrá que hacerlo ahora. Todavía con el barro en los zapatos de la durísima campaña electoral, resulta difícil augurar si Sánchez tendrá ahora la capacidad de unir a un PSOE que, tras su paso por Ferraz, salió totalmente fracturado. Sus detractores no le han concedido estos meses el beneficio de la duda. Se han oído todo tipo de negros augurios sobre lo que le pasaría al partido centenario si pasaba lo que finalmente ha pasado. Como perla más destacadas, las de el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, que amenazó con irse si Sánchez volvía a ser su secretario general y otros muchos históricos, diputados nacionales, alcaldes y cargos orgánicos que han coincidido en este tiempo en que, si las bases daban su apoyo a Sánchez, "el PSOE dejaría de ser el PSOE". "Será otra cosa", aseguraban. Son menos, aunque también los ha habido, que han meneado el fantasma de la escisión que Sánchez y los suyos intentan espantar.

En lo que coincide una gran parte de los dirigentes consultados es en que este "nuevo PSOE" no se construye solo desde Ferraz: dan por hecho que la batalla federal se reproducirá en las federaciones, después del triunfo de Pedro Sánchez que se ha impuesto en todas las comunidades salvo Andalucía, donde ha ganado Díaz y Euskadi donde ha vencido Patxi López. Una mayoría de los militantes de Valencia, Asturias, Castilla-La Mancha, Extremadura o Aragón han apostado por el proyecto de Pedro Sánchez en las urnas en contra de la opción que defendían sus presidentes autonómicos, que temen ahora la inestabilidad que pueda ocasionar en sus gobiernos que los afines a Sánchez en esos territorios les dejan en minoría en sus congreso regionales. El ex líder socialista ha asegurado durante la campaña que no va a jugar a debilitar a los barones, pero si Sánchez ha logrado la redención de las bases y está de nuevo en Ferraz es gracias al trabajo de dirigentes de esos territorios como José Luis Ábalos, en Valencia, o Adriana Lastra, en Asturias, los dos miembros de su equipo con más control orgánico.

La renuncia al escaño, su primer acto de campaña

La carrera de Sánchez por hacerse de nuevo con la Secretaría General del PSOE comenzó de forma oficial el 28 de enero en Dos Hermanas, en Sevilla, aunque realmente siempre tuvo intención de luchar por recuperar el cargo. Por eso lanzó un mensaje a la militancia en su breve intervención en la que anunció su dimisión en el comité federal del 1 de octubre y por eso renunció después al escaño en el Congreso, para evitar abstenerse y poder competir como el candidato de la coherencia y del no en las primarias. Fuentes de su entorno cercano admiten que hubo momentos de dudas, sobre todo porque los principales apoyos orgánicos del ex secretario general y muchos dirigentes de su confianza le recomendaban que, por el bien del partido y para evitar un choque de trenes, diese un paso atrás.

Ganaron quienes como Ábalos o Lastra le aconsejaron que liderase al amplio sector de la militancia que sentía que sus dirigentes los habían traicionado. Ambos diputados junto a Izquierda Socialista, los parlamentarios del no que rompieron la disciplina de voto y, entre otros, los alcaldes de Jun, Valladolid y Dos Hermanas trabajaron desde el principio al lado de Sánchez en esta carrera para ganar la Secretaría General. Se han apoyado en un aparato paralelo armado a través de las plataformas de militantes que, surgidas primero para pedir la celebración de las primarias, se unieron en una coordinadora nacional a principios del mes de diciembre. Entonces rechazaban que su objetivo fuera preparar el terreno para el regreso de Sánchez. Hoy nadie lo niega. Las personas que entonces promovían estas plataformas y trabajaban en la sombra para su articulación nacional son quienes después han dirigido la campaña del de nuevo secretario general del PSOE.

SÁNCHEZ GANA EN 15 AUTONOMÍAS

El nuevo secretario general del PSOE Pedro Sánchez se impuso en las primarias de este domingo en todas las comunidades autónomas menos en Andalucía y País Vasco, donde vencieron los otros dos candidatos, Susana Díaz y Patxi López, respectivamente. Sánchez se hizo con la victoria en 15 autonomías, menos en Andalucía, donde se impuso Díaz con el 63,16%, y en el País Vasco, donde López fue primero con el 52,47%. En el resto de autonomías, el socialista logró más votos que sus rivales, incluidas Extremadura, Aragón, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha, cuyos responsables regionales y presidentes autonómicos habían dado su apoyo expreso a Díaz. Sánchez venció en comunidades destacadas como Cataluña – con el 81,90%-, Madrid -con el 49,49%- o Valencia -63,07%-, aunque Díaz se impuso en el voto de los militantes residentes en el continente americano -51,72%-.

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