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¿Vale "hidratarse" con cerveza?

Algunos consejos para evitar la deshidratación durante los días de ola de calor

Una cosa es tomar cerveza porque nos gusta... ¡y otra por que nos convenga! /

Si siempre es importante hidratarse, ¡en verano más! Y durante una ola de calor, ¡más aún! Pero eso no siempre es sinónimo de 'beber' porque, por un lado, también podemos hidratarnos comiendo y, por el otro, porque las bebidas alcohólicas, incluyendo la cerveza y el vino, tienen el efecto contrario: ¡deshidratan!

Ángela Quintas, química experta en Nutrición Clínica y colaboradora del programa Be OK, señala que hay que beber agua a lo largo de todo el día, pero sin pasarse. No hay una cantidad fija, pero la recomendación ronda los 3 litros, teniendo en cuenta el agua que ya contienen los alimentos.

Para sobrellevar estas jornadas de la mejor forma posible, la autora de Adelgaza para siempre nos ha ayudado a recopilar algunos consejos útiles y muy fáciles de incorporar la dieta. Algunas medidas saludables con las que mantener nuestro cuerpo hidratado en todo momento:

  1. ¡Viva la fruta! Es una de las mejores maneras que tenemos de hidratarnos, pero mejor comérsela a trozos que en forma de zumo para no perder la fibra por el camino y así evitar que sus hidratos de carbono pasen de golpe al torrente sanguíneo. En verano, además, hay mucha variedad: cerezas, melocotones, nectarinas... Todas aportan vitaminas y minerales, pero un buen recurso (y muy veraniego) es preparar helado casero o —más sencillo aún— guardar en la nevera un recipiente con melón y sandía a trozos. ¡Ideal para picar entre horas... y de forma saludable!
  2. Refrescos caseros. Si nos apetece tomar un refresco, la limonada casera es sin duda un mejor recurso que los refrescos enlatados. Para prepararla basta con mezclar zumo de limón con agua fría. Podemos añadir menta o hierbabuena y, si nos apetece, podemos endulzarla con un poco de azúcar o algún edulcorante alternativo, como la estevia. Pero conviene tener en cuenta que "algunos edulcorantes alteran la microbiota intestinal". Los tés y la infusones frías también son una buena alternativa, al igual que el agua con gas, hielo y una rodaja de limón. Pero puestos a elegir una bebida carbonatada, tipo CocaCola, que sea de forma ocasional y preferentemente Zero o Light.
  3. La cerveza no hidrata. Diga lo que diga tu cuñado, no es recomendable tomar bebidas alcohólicas. Ni para combatir el calor, ni en general. Aportan calorías vacías y su efecto, además, es contrario al esperado porque, aunque están compuestas mayormente por agua, en realidad deshidratan. ¿Y qué pasa con la cerveza sin alcohol? Ángela Quintas tampoco la recomienda porque básicamente son "hidratos de carbono en forma líquida" que, como sucede con los zumos, pasan muy rápido al torrente sanguíneo. ¡Hay alternativas mejores!
  4. ¡A la rica ensalada! Son ligeras, baratitas, saludables y fáciles de preparar. Las ensaladas son ideales como primer plato, como plato único (añadiéndole algo de proteína, como atún o pollo), y también como guarnición. El secreto es que, sobre todo, las preparamos con lechuga (con un 95% de agua, folatos y vitamina K), tomates (con su efecto antioxidante por su contenido en licopeno) y pepino (bajo en calorías y rico en agua, fibra, potasio y vitaminas C y B). El gazpacho no deja de ser una ensalada líquida. Por eso también es un buen recurso. Pero con el salmorejo y el ajoblanco hay que moderarse porque se elaboración requiere incluir bastante pan y aceite de oliva.
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