¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Harían falta 25 años para absorber la herencia de la burbuja inmobiliaria

En 2016, el 'stock' ha bajado en 22.000 viviendas pero todavía quedan 490.000 sin estrenar

La urbanización de El Quiñón, propiedad de Francisco Hernando 'El Pocero', en Seseña (Toledo) /

Hay 491.693 viviendas nuevas sin estrenar en España. Su número baja del medio millón por primera vez desde 2007. Pero la abultada herencia de la burbuja inmobiliaria se está reduciendo a una media de 20.000 viviendas al año. A este ritmo se tardarían aún 25 años en dejar a cero el gravoso parque de viviendas sin comprador que nos ha dejado el boom inmobiliario de principios de siglo.

El año pasado, según los datos que acaba de publicar el Ministerio de Fomento, ese stock ha bajado en apenas 22.000. En ocho años, desde el pico de 650.000 viviendas nuevas sin vender en 2009, el parque de viviendas sin estrenar ha bajado en apenas 160.000. A este ritmo, 20.000 menos por año, se tardarían casi 25 en eliminar el exceso de viviendas que salieron al mercado sobre todo durante el boom inmobiliario previo y en buena parte responsable de la crisis.

La situación general no ha cambiado mucho respecto al año anterior: Comunidad Valenciana, Cataluña y Andalucía acumulan la mitad del stock. Les sigue en importancia Madrid. Son comunidades con mucha población, muchas viviendas, y mucho stock.

Pero éste tiene más peso relativo en otras comunidades. Sobre todo en La Rioja, Castilla la Mancha y Murcia. Sólo en tres comunidades -Cantabria, Extremadura y Navarra- no hay stock, que en sentido estricto significa que no hay más viviendas sin estrenar que en 2004. En Vizcaya está a punto de desaparecer. En Madrid aumentó en 2015, pero el año pasado se estabilizó.

La construcción no despega

En 2016 -datos oficiales del Ministerio de Fomento- se terminaron en España 34.351 viviendas para el mercado libre. Es el número más bajo de toda la serie, que comienza en 1991. En el 93, en lo peor año de la crisis de los 90, se terminaron 170.000, cinco veces más. En el 2006, en el pico del boom inmobiliario, casi 600.000: 17 veces más que el año pasado.

La actividad se está reactivando algo en 2017. En el primer trimestre el número de viviendas terminadas aumenta un 12% interanual. Muy lejos aún de un año "normal" en la serie estadística de nuestro país.

En cuanto a las ventas, los datos no son mucho mejores: el año pasado se vendieron apenas 40.564 viviendas nuevas. Se tocó fondo también en la serie histórica. Las ventas supusieron apenas la novena parte de las casi 380.000 vendidas en 2006.

Curiosos cambios estadísticos

Hace dos años el Ministerio de Fomento publicó que el stock al terminar 2014 era de 535.000 viviendas. Al año siguiente se dijo que se había producido una revisión estadística y que en realidad eran 544.000 en ese año. En los datos que se acaban de publicar este año se vuelve a la cifra original: 535.000 viviendas nuevas sin vender en 2014.

La única consecuencia práctica es que el año pasado los medios de comunicación recogimos que en 2015 el stock había bajado en 30.000 viviendas, cuando en realidad fueron dos tercios de esa cantidad: 20.000. La evolución del stock fue aun peor ese año que lo que se publicó hace doce meses.

Cargando

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?