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La cocina siria de Imad

En Damasco Imad tenía dos restaurantes, ahora lucha por buscar su lugar como cocinero en Londres

Imad en su restaurante de Shoreditch /

Imad apenas puede describir la emoción que sintió hace unos meses cuando vio por primera vez el cartel de su restaurante: "La Cocina Siria de Imad". "Ojalá pudiera explicártelo con palabras". Estaba en Shoreditch, uno de los barrios con más movimiento de Londres. "Fue como un sueño hecho realidad o incluso más que eso".

Se siente afortunado porque gracias al apoyo de varias ONGs fue posible montar ese restaurante temporal. Los beneficios iban destinados a ayudar a niños sirios que viven en la frontera con Turquía. "Es mi deber ayudar a los refugiados, pero no solo a ellos. Ahora estamos trabajando en un proyecto para ayudar a las personas sin hogar en Londres".

Desde hace un año Imad vive con su mujer y sus tres hijas en Londres. "Queremos ser parte de esta comunidad y no crear la nuestra". Imad está seguro de que la solución para acabar con los prejuicios que rodean a los refugiados es la comunicación. "Solo pido que se me dé la oportunidad de hablar, de contar quién soy, por qué estoy aquí, por qué huí de mi país". Después de tres años de guerra, Imad huyó de Siria, pero no olvida de dónde viene. Aunque hablamos por teléfono, se nota cómo sonríe cuando habla de Damasco. Allí tenía dos restaurantes, un bar de zumos y una cafetería. "No creo que nadie quiera irse de su país. Yo no cambiaría Damasco por nada en el mundo, ni por el cielo, pero tuve que irme porque mis hijas merecen una vida mejor".

Varios de los platos que ofrecía Imad en su restaurante / Imad Alarnab

Se fue para poder traer después a su familia, una vez fuera acogido en Europa. Incluso durante el viaje no dejó de cocinar. "El viaje fue muy difícil. Utilicé todas las formas de transporte: en bici, andando, corriendo, escondiéndome... En Calais, estuve 64 días viviendo en las escaleras de una Iglesia. Incluso allí cocinábamos. Cocinábamos para los voluntarios, para nosotros... También para la gente que vivía en 'la Jungla'".

Ahora reflexiona sobre lo que vivió y da las gracias a todos los que le ayudaron. "Desde que llegué he estado rodeado de ángeles". Aún así, Imad no pierde la esperanza y sueña con volver a su país: "Ojalá algún día podamos formar parte de la reconstrucción de una nueva Siria".

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