¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Kandé, superviviente: "La barca volcó seis veces y cada vez iba desapareciendo gente"

Uno de los tres únicos supervivientes rescatados con vida de la patera en la que desapareció medio centenar de personas hace un mes en el mar de Alborán, reconstruye cómo fue la tragedia

Foto cedida por la familia de Kandé. /

Kandé Konaté fue el primero en ser izado a bordo del helicóptero de Salvamento Marítimo hace justo un mes. Después el rescatador subió a Sanassa y Sumari, otros dos malienses como él, los únicos tres supervivientes de una de las mayores tragedias de la inmigración por vía marítima hacia España. "Sobre todo pensaba en beber, les pedía agua todo el rato, estaba deshidratado” recuerda vía telefónica a la SER.

Aquella mañana del 4 de julio se daba casi por descartada la localización de esa patera que llevaba varios días perdida en el camino que lleva desde las costas de Nador hacia las costas andaluzas. Pero la mirada de uno de los 4 tripulantes del helicóptero de Salvamento Marítimo que realizaba una de sus últimas pasadas por la zona de búsqueda, porque se quedaban sin combustible, alertaba a mediodía del 4 de julio de una escena dantesca. Una barcaza partida por la mitad y en la que flotaban agarrados tres jóvenes que a la postre serían los únicos supervivientes de una de las mayores tragedias de la inmigración por vía marítima hacia las costas españolas, porque esos tres chicos malienses eran los únicos supervivientes de la patera en la fueron cayendo al mar otras 49 personas de las que nunca más se tuvo rastro. Apenas sabemos que eran de Guinea, Mali, Costa de Marfil y Senegal y que entre ellos había 4 mujeres.

"Era difícil porque salimos de noche y había viento, desde la primera noche ya volcamos la primera vez y era muy difícil sacar del mar a los que caían. Cada vez que se volcaba la patera era casi imposible por las olas que pudiéramos recuperar a la gente, cada vez que la barca se iba a un lado u otro caía más gente al mar. La primera noche desaparecieron 30, no veíamos nada, quedamos 22 sobre la barca. En el segundo día hubo más vuelcos y desaparecieron 15 más y en la segunda noche éramos solo 7. Lo que hicimos fue cogernos de la mano y cuando caía uno pues los otros le agarrábamos para subirlo , pero al amanecer del tercer día solo quedábamos 4", recuerda aun emocionado Kandé, que nos ha contado que pensó en su muerte, que después de más de 48 horas luchando por mantenerse a flote y de todo lo que había visto hacía horas que pensaba que su destino era morir ahogado como fue el de la mayoría de sus 49 compañeros desaparecidos. Según Kandé, la zódiac volcó en hasta 6 ocasiones y en cada una fueron perdiendo a los ocupantes de la barca.

Detalla este joven maliense que al principio llegaron a la playa para subirse a la patera un total de 56 personas, pero al ver que no entraban todos los traficantes decidieron bajar a las cuatro mujeres. Asegura que la zódiac estaba en un estado lamentable, que se quisieron bajar de ella desde que comprobaron cómo estaba al subir a bordo, pero que los traficantes les amenazaron con palos para que siguieran.

CADENA SER

Asegura que desde que el motor se paró la primera vez intentaron llamar al teléfono que les habían dado unos compañeros por si tenían problemas, el de Helena Maleno, del Colectivo Caminando Fronteras, clave para dar la voz de alerta de tantas barcas en dificultades y para que Salvamento Marítimo haya llegado a tiempo de rescatar a sus ocupantes con vida.

"Desde el primer momento intentamos pedir ayuda al teléfono que nos habían dado de una española llamada Helena, pero ahí no teníamos cobertura. Desde que se paró el motor comenzó a entrar agua por todos lados. Intentábamos que a la zodiac no se le fuera el aire para mantenernos flotando, pero con las olas y la fuerza viento volcamos hasta seis veces. Fue muy duro, varios perdieron la cabeza. El segundo día cuando quedábamos 15 uno de los que había perdido la cabeza del shock se lanzó al mar y se suicidó. De los 4 que quedábamos el tercer día, tres éramos 3 de Mali y uno de Senegal. El de Senegal tenía también problemas mentales, lo intentamos proteger para que no se tirara al agua pero al final no pudimos, no teníamos fuerzas, teníamos hambre y sed, lo detuvimos hasta dos veces para que no se tirara pero al final no pudimos haber nada para retenerle y también se tiró al agua", afirma este superviviente del Mediterráneo desde la casa de su familia en otro país europeo al que ha decidido trasladarse después de su periplo por el Hospital de Almería, un centro de Cruz Roja en Puente Genil, otro de la misma ONG en Barcelona hasta que finalmente decidió acudir a casa de uno de sus primos, Modi, que vive hace años en Europa.

Konaté insiste varias veces en que está bien pero "traumatizado" y que recuerda "especialmente dos caras", una la de ese senegalés porque se lanzó al mar solo dos horas antes de ser localizados por el helicóptero de Salvamento Marítimo. Y la otra "especialmente del más pequeño" de los 52 viajeros que salieron en la patera desde Nador, de otro senegalés, de sólo 17 años llamado Traoré.

Kandé Konaté habla en Soninké una de las lenguas de Mali, él es de Kidal, una de las zonas más afectadas por la guerra que sigue castigando el norte de su país. Al perder a sus padres y al ser el mayor con 30 años decidió dejar atrás su vida de agricultor y con la ayuda de su familia en Europa pagó los 3.700 euros que una organización le pidió para venir a Europa. Dice que el futuro que se ha imaginado en el viejo continente no es ambicioso, "sólo trabajar y enviar dinero a mis hermanos pequeños", afirma.

Kandé insiste en los últimos minutos de una conversación de más de una hora en que traslademos su agradecimiento a "todos los españoles pero especialmente a Helena por atender las llamadas de socorro de tanta gente, a los rescatadores del helicóptero de Salvamento Marítimo, a toda la gente de Cruz Roja y a todos los españoles en general por haberme tratado tan bien después de esta experiencia traumática", sentencia.

La de los 49 del Mar de Alborán, de hace un mes, es una tragedia que sólo tiene un precedente parecido con tantas víctimas en los más de 30 años de llegadas de pateras a nuestro país. También en julio pero hace justo 10 años, el 19 de julio de 2007, desaparecieron otro medio centenar de personas, que viajaban en un cayuco que volcó a 98 millas al sur de Tenerife, y del que se rescató con vida a 48 personas.

Sólo Salvamento Marítimo ha rescatado en lo que va de año a más de 6.000 personas en la ruta hacia España. El centro que ha coordinado un mayor número de rescates de inmigrantes en lo que va de 2017 es el de Almería. Más de 3.300 personas rescatadas hasta el 30 de junio frente a menos de 1500 en el mismo semestre de 2016 según los datos de Salvamento que detalla que han tenido que salvar a los ocupantes de 115 pateras hasta el mes de 30 junio, frente a 57 en el mismo período del año pasado.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?