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Mundial 2018

Isco doma a Italia y España se acerca a Rusia

El equipo nacional superó (3-0) al conjunto transalpino con dos golazos del centrocampista y otro más de Morata, dejando la clasificación para el Mundial de 2018 muy encaminada, en la noche que Villa volvió a jugar con la selección tres años después

Isco Alarcón. / ()

Resuelta la duda de qué clase de nueve alinearía España en los prolegómenos del partido con la elección de Marco Asensio a modo de falso ariete, los hombres de Lopetegui pisaron el césped del Santiago Bernabéu con el plan de partido muy claro. Un control total del balón para poder atacar con profundidad a la defensa italiana, obligándola a replegarse el puñado de metros necesarios para poder hacer daño.

De esta manera llegó la primera de la selección, un buen desmarque al espacio de Koke cerca del área grande provocó un lanzamiento de falta que Ramos chutó alto. Habiendo visto un filón en este movimiento, que se resume en tener al delantero sin área de influencia clara para después atacar el espacio con unos centrales sin marca, en el 13’ de la primera mitad llegó el primer zarpazo español. Un movimiento vertiginoso de Asensio provocó otra nueva falta en las proximidades del área italiana, con amarilla a Bonucci de regalo. Esta vez el pateo le correspondió a Isco Alarcón que, con un golpeo precioso, superó la barrera y coló el balón al fondo de las redes, lejos del alcance de un nervioso Buffon.

Con la sensación de alivio en el cuerpo tras haber cumplido el objetivo demasiado pronto, España se asentó en el partido, dejando a los hombres de Giampiero Ventura que tomasen una iniciativa que sólo hicieron propia a medias. En el 22’, en pleno repliegue español, Italia encontró un pasillo interior por donde Darmian tuvo el tiempo y la categoría de templar un gran balón que Belotti remató con vehemencia y De Gea salvó bajo palos. Primer aviso de una Italia que había decidido quitarse el atrezzo de cordero.

En pleno correcalles, Piqué tuvo en su cabeza el segundo tanto, procedente de un gran centro de Koke en segunda jugada. Se desgañitaba el seleccionador nacional desde el banquillo, pidiéndole a Sergio Busquets que tomase las riendas de un centro del campo que por instantes parecía partido en dos.

Los estados de forma son fundamentales en la vida de un deportista. Con todo el público esperando una nueva irrupción maravillosa de Asensio, esta vez con la zamarra nacional, fue Isco el que deslumbró a los más de 80.000 reunidos en Chamartín. A cinco minutos para llegar al descanso, Italia ponía todo su empeño en frenar las internadas del equipo español por la banda izquierda.

En otra segunda jugada, Asensio e Iniesta combinaron para dejar el balón en la frontal del área a Isco que, perfilado con su pierna izquierda, recortó y le pegó pegadito al poste para volver a batir a Buffon por segunda vez en la noche. España se marchaba al descanso con bastante más diferencia en el marcador que dominio en el terreno de juego.

Tras la reanudación, sin cambios en ninguno de los contendientes, Italia tomaba por instantes el mando del partido. Tres minutos después, Insigne probó a De Gea tras un gran pase atrás de Immobile, despejando con dificultades por lo extraño del golpeo. En el juego posición, Italia se vio incapaz de hacer daño a España, lo que llegó a provocar situaciones límite cerca del área visitante.

En esa dicotomía, Italia pasó a presionar a España en los saque de portería, obligando a De Gea a rifar el balón. Fruto de esas pérdidas, Italia se acercó, aunque sin mucho peligro, a las inmediaciones del área rojigualda. En el minuto 69’, llegaron los primeros cambios del partido, Belotti y Candreva dejaron su sitio a Bernardeschi y Eder. Un minuto después, Iniesta se retiró entre aplausos para dar paso a Morata.

Con el partido entrando en el último tramo, España mató a Italia con un contragolpe de manual. Ramos y Morata corrieron 80 metros contra media defensa italiana, el capitán de la selección se internó por el costado derecho, sirviendo un balón maravilloso al delantero del Chelsea, que remató a placer.

El público rugía y Lopetegui les dio la puntilla. David Villa entró en el Bernabéu en el minuto 89’, tres años después de aquel gol a Australia en Brasil. Antes del triunfal regreso del asturiano, Asensio salió por Saúl e Immobile por Gabbiadini.

Con el pitido final, España cerraba un partido con más pegada que fútbol, donde se ha asegurado prácticamente el billete como primeros de grupo para el Mundial de Rusia en el verano de 2018. A lomos de la magia de Isco todo es mucho más fácil. Siguiente desafío, Liechtenstein como visitante el martes a las 20.45.

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