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"Te voy a mandar negros en tu coche": diez historias recientes de tráfico de personas

Los tribunales de Ceuta y Melilla han dictado diez sentencias en los últimos meses condenando a personas detenidas cuando intentaban introducir gente de forma ilegal en España escondidos y hacinados en sus vehículos y poniendo en peligro sus vidas

Imagen del pequeño Adou oculto en una maleta /

A lo largo de los últimos tres meses, las Audiencias Provinciales de Ceuta y Melilla han dictado una decena de sentencias relativas a lo que el Código Penal denomina "delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros" y que comúnmente se conoce como tráfico de personas. Condenas, la inmensa mayoría en conformidad, que han llevado a prisión a todos los condenados y que destacan cómo todas las personas hacinadas en coches y maletas vieron cómo su vida se ponía en peligro.  

1. "Te voy a mandar negros en tu coche"

El pasado mes de junio la Audiencia Provincial de Melilla dictaba una absolución a regañadientes: en el banquillo se sentaba un hombre con 132 coches a su nombre, con implicaciones previas en casos de tráfico de personas y con un mensaje de su puño y letra que afirmaba, a una persona, que "Te voy a mandar negros en tu coche". El caso arrancó porque uno de sus coches fue detenido en el paso fronterizo de Beni Enzar con dos personas hacinadas en su interior, pero no se tradujo en una condena para él: una deficiente instrucción derivó en que la acusación de la Fiscalía no pasase, para los jueces, del "ámbito conceptual de las sospechas", reconociendo que el significado del mensaje no está del todo claro y que nadie ha conseguido demostrar que todo no esté relacionado con un desguace y no con el tráfico de personas. 

2. Dos menores hacinados

El caso de este hombre terminó en absolución para él, pero no para la mujer que conducía el vehículo con dos menores procedentes de Mali hacinados en su interior, una en el hueco de la rueda de repuesto y la otra en el del aire acondicionado, cerca del motor. Esta joven marroquí de 26 años fue detenida en el paso de Beni Enzar en septiembre de 2013 y los jueces le impusieron cuatro años y tres meses de cárcel tras considerar su versión exculpatoria como "irracional". 

Persona hacinada en el motor de un coche / Guardia Civil

3. Escondido en el motor

La Fiscalía decidió rebajar de siete a tres años la petición de cárcel después de que el acusado reconociese los hechos: un ceutí de 36 años fue condenado por llevar una persona escondida en el motor y otra más escondida en el asiento trasero del coche cuando fue detenido en el paso del Tarajal, en Ceuta. La vida de estas dos personas, según la Justicia, fue puesta en riesgo por sus condiciones de hacinamiento. 

4. En la rueda de repuesto 

Una noche de febrero de 2016 un hombre intentó cruzar la frontera hacia Melilla por el puesto de Beni Enzar con dos personas de nacionalidad guineana escondidas en su coche: una debajo de los asientos de atrás y otra en el hueco de la rueda de repuesto. El acusado reconoció los hechos y aceptó una condena de cinco años de cárcel y multa de 1.080 euros, incluyendo también la falsificación de las matrículas y documentación del coche. Las dos personas hacinadas le habían pagado 350 euros por meterles en España. 

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5. Un muchacho en la guantera

Una de las sentencias más recientes dictadas contra el tráfico de personas en nuestro país: la Audiencia Provincial de Melilla condenó el pasado mes de julio a un ciudadano marroquí a cuatro años de cárcel después de que reconociese los hechos. Fue detenido en abril del año pasado cuando intentaba pasar del puesto fronterizo de Maligüari al de Farhana y los agentes de la Guardia Civil encontraron un joven de veinte años, ciudadano guineano, hacinado en la guantera del vehículo. 

6. Empotrado en el salpicadero

El pasado mes de abril, un veinteañero marroquí fue detenido en Melilla tras descubrir los agentes que llevaba un ciudadano guineano escondido en el salpicadero en unas condiciones "que supusieron un grave riesgo para su vida e integridad física", dicen los jueces. La Audiencia Provincial de Melilla le condenó en conformidad a cuatro años de prisión en junio. 

UN BEBÉ EN EL DEPÓSITO DE GASOLINA

Ricardo Delgado, agente especializado en la detección de personas hacinadas en casos de tráfico de personas

7. La condena más alta

La condena más alta de las sentencias recopiladas también se dictó en conformidad y alcanzó los seis años de prisión para un ceutí acusado de cruzar el puesto fronterizo del Tarajal con una persona empotrada en el motor del coche y otra en el maletero, poniendo su vida en riesgo durante el traslado. La sentencia de la Audiencia Provincial de Ceuta es firme desde el pasado mes de junio. 

8. Documentación falsa

El pasado mes de junio la Audiencia Provincial de Ceuta condenó en conformidad a tres años y medio de cárcel a un hombre de nacionalidad marroquí detenido en el puesto fronterizo del Tarajal cuando intentaba cruzar con dos personas hacinadas dentro del coche: uno oculto en el salpicadero y otro entre el maletero y el asiento trasero, poniendo en riesgo sus vidas. La condena incluye también un delito de falsedad documental y una multa de 900 euros por haber falsificado el número de identificación del coche. 

Persona hacinada en el salpicadero de un coche / Guardia Civil

9. Escondido en una maleta

En vísperas de la pasada Nochevieja, una joven marroquí de 23 años era detenida en el puesto fronterizo ceutí del Tarajal llevando una persona escondida en una maleta. El hombre que salió de la maleta, donde tenía "una patente falta de oxígeno" según la Justicia, le había pagado "una cantidad de dinero no determinada" a cambio de cruzar la frontera hacinado. La joven reconoció los hechos y fue condenada a cuatro años de cárcel. 

10. Propietario desconocido

El pasado mes de mayo, la Audiencia Provincial de Ceuta condenaba a tres años de prisión a un hombre marroquí acusado de intentar cruzar el punto fronterizo del Tarajal con una persona oculta y hacinada en el salpicadero del coche. Una vez más, la condena llegaba después de un pacto entre Fiscalía y acusado, que reconoció los hechos, y la Justicia no fue capaz de determinar quién era el verdadero propietario del Mercedes que conducía. 

Son casos que se solventan, por norma general, de forma rápida por la vía judicial, con la mayoría de los condenados incapaces de negar los hechos y enviados a prisión acusados de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Desde la ONG SOS Racismo, su portavoz Mikel Aguarás exige soluciones a las autoridades.

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