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Marilyn Manson

Cómo la matanza de Columbine destruyó la carrera de Marilyn Manson

El músico estadounidense presenta nuevo disco y recuerda en una entrevista cómo la matanza de Columbine casi acaba con su carrea

El cantante Marilyn Manson fotografiado en las calles de Nueva York / ()

El 20 de abril de 1999 dos chavales del instituto de Columbine (Colorado) entraron armados al colegio y mataron a doce compañeros y a un profesor. Aquel suceso conmocionó a EEUU y arruinó la carrera de Marilyn Manson después de que se supiese que los asesinos escuchaban su música. La psicosis que rodeó aquella tragedia acabó salpicando al artista. Ahora, en una entrevista en el diario The Guardian, Manson revive aquellos días.

Tres años antes de aquella matanza el músico se había puesto en el centro de la diana de la américa más conservadora con la edición de Antichrist Superstar, un disco que enfureció a la población más religiosa. Aquel álbum sentó las bases de todo lo que vendría después. Tras saberse que aquellos jóvenes asesinos escuchaban la música de Manson comenzaron los boicots y estos, con el tiempo, dieron paso a las amenazas de muerte. “Siendo sincero, aquello destruyó toda mi carrera”, afirma ahora el músico.

En aquellos años finales del siglo pasado, Marilyn Manson se convirtió en una amenaza pública, en un músico maldito que incitaba al asesinato en masa. En un tipo odiado por millones de personas que no entendían que aquello que hacía fuese calificado de música y que lo consideraban una terrible influencia para sus hijos. Fueron los años en los que te podían echar del colegio por llevar una camiseta suya.

Antes de que apareciesen las ‘fake news’, Manson conoció de primera mano lo que eran. La Asociación de Familias Americanas inundó su página web de leyendas urbanas que apuntaban a que en sus conciertos se realizaban violaciones masivas, que se regalaban drogas a los jóvenes, que había altares satánicos y que se realizaban extraños rituales. Todo aquello desembocó en llamamientos al boicot. A prohibiciones de sus conciertos y finalmente a amenazas de muerte. A muchas, a cientos. “Un día mi padre me dio el mejor consejo que me dieron en aquella época. Me dijo que si alguien iba a asesinarme no se molestaría en avisarme primero”, relata Manson en las páginas del diario inglés. “De todos modos, me lo busqué”, confiesa el músico. “No haces un disco llamado Antichrist Superstar sin esperar que la gente te odie”, añade. Todo aquello acabó desestabilizando al músico, que vio como sus conciertos se convertían en enfrentamientos entre sus seguidores y sus detractores. Pero Manson pasó página y la gente se fue olvidando de todo aquello. El cantante se centró en la música –siguió grabando discos y dando giras- y en el cine, donde ha realizado pequeños pero curiosos papeles.

Ahora reconoce que los tiempos han cambiado y que la música no tiene la capacidad de movilizar a la gente como lo hacía antes. También ha cambiado él. “Antes solía estar furioso, confundido y enfadado”, explica. “Ahora creo que soy más feliz, feliz de ser como soy”, añade.

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