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"Sigo Siendo Yo"

Con 70 años le dijeron que tenía todos los números para desarrollar Alzheimer. Ahora participa en un ensayo clínico que quiere probar la eficacia de un fármaco para prevenir o frenar el desarrollo de la enfermedad.

Marina tiene 73 años, hace poco más de dos llegó a la unidad de trastornos cognitivos y del comportamiento del Hospital Universitario la Paz como voluntaria para participar en un estudio sobre el Alzheimer. Ya conocía la enfermedad porque la habían padecido su padre y también una hermana de su madre. Con esos antecedentes, asegura que no fue una sorpresa para ella el anuncio de que tenía todos los números para desarrollar la enfermedad. El estudio había desvelado que uno de los principales biomarcadores de la enfermedad aparecía alterado. Es decir, no tenía ningún síntoma, pero sí muchas probabilidades de acabar sufriendo Alzheimer.

En ese mismo momento, Marina tomó la decisión de hacer el testamento vital y de informar a sus hijos de lo que deseaba cuando la enfermedad avanzara tanto que ya no pudiera ser ella misma. “He visto, nos cuenta, por lo que paso mi padre y no lo quiero para mí y mucho menos para mis hijos”. Dos años después, sigue haciendo su vida normal. Nos cuenta que ha perdido algo de memoria pero más por la edad que por otra cosa. Continúa leyendo, va al cine, le encantan las series, bailar el cha cha cha y hacer pilates. Su truco para no olvidar las cosas es apuntarlas y si decide hacer una llamada de teléfono no lo deja nunca para más tarde, lo hace al momento.

Además de continuar con su día a día, Marina participa en un ensayo clínico en el Hospital Universitario la Paz de Madrid. El ensayo está probando la eficacia de un fármaco para la prevención o el retraso de la aparición del Alzheimer en personas que, como ella, tienen un biomarcador positivo. La doctora Ana Frank, coordinadora de la Unidad de Trastornos Cognitivos y del Comportamiento en el Hospital la Paz, nos explica que hay tres biomarcadores que si aparecen alterados indican riesgo importante de padecer esta enfermedad. El primero es el metabolismo de las neuronas en el cerebro, si está disminuido, existe riesgo. El segundo marcador es una sustancia presente en el cerebro, el amiloide, si aparecen depósitos también hay riesgo. El tercer marcador mide dos sustancias presentes en el líquido del bulbo raquídeo, el amiloide y la proteína TAU, si la proporción entre ambas está alterada indica riesgo de padecer Alzheimer.

El ensayo clínico en el que participa marina es un doble ciego, esto significa que una parte de los voluntarios recibe el fármaco que se quiere probar y la otra parte sólo recibe un placebo. Ni el paciente ni el médico sabe qué es lo que está tomando en realidad. Este ensayo tiene previsto prolongarse unos cuatro años más y el Hospital la Paz necesita voluntarios. La doctora Frank nos cuenta que es difícil encontrarlos porque deben reunir una serie de requisitos. En primer lugar estar sano, tener más de 65 años o más de 60 en el caso de que haya antecedentes familiares de Alzheimer. Hay un teléfono para apuntarse o recibir más información, es gratuito, el 900 838463.

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