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Hachís, golosinas y un Guardia Civil

La Audiencia Nacional ha condenado a un total de 54 años de cárcel a catorce personas por introducir hachís en España desde Marruecos: varios condenados tenían una tienda de golosinas de Villaba (Navarra) como centro de operaciones

La Audiencia Nacional ha impuesto condenas de entre dos y trece años y medio de cárcel a catorce personas acusadas de traficar con hachís en varios puntos del país con ayuda de un agente de la Guardia Civil de Tarifa. Varios de los condenados usaban una tienda de golosinas en la localidad navarra de Villava como base de operaciones de distribución de la droga

Según la sentencia a la que ha tenido acceso esta emisora, la organización enviaba a sus miembros en coches a Marruecos simulando viajes familiares y volvían con los vehículos cargados de hachís: viajaban en ferry hasta costas españolas con el apoyo de un guardia civil de Tarifa, que a cambio de dinero les facilitaba la entrada en nuestro país. Una vez dentro, la droga era custodiada en domicilios de Seseña (Toledo) y Villanueva del Pardillo (Madrid). 

Caja registradora intervenida en la tienda de Villava / Interior

La condena dictada por la Audiencia Nacional alcanza a catorce personas, con la más alta de trece años y medio de cárcel para el líder de la organización, junto con multas que en total suman casi diez millones de euros por delitos contra la salud pública, cohecho y organización criminal. Algunos de los acusados reconocieron los hechos aunque la sentencia todavía es recurrible.  

En cuanto al agente de la Guardia Civil, su condena asciende a tres años de prisión, multa de más de 830.000 euros y otros doce años de inhabilitación para poder tener cualquier empleo público. Los jueces tienen en cuenta como atenuante su adicción a las drogas y también su confesión tardía. 

Tienda de golosinas registrada / Ministerio del Interior

Golosinas y hachís en Villava 

La Audiencia Nacional explica que las pesquisas arrancaron en un juzgado de Pamplona que poco después se inhibió al no ser competente. Los investigadores habían detectado actividades sospechosas en torno a una tienda de venta de golosinas en la localidad de Villava, y terminaron descubriendo que desde allí se vendían cantidades importantes de hachís.

El dueño falleció el año pasado por lo que su responsabilidad penal quedó extinguida. 

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