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Retos y plazos en la reducción de emisiones del automóvil

La Plataforma por un Nuevo Modelo Energético quiere acelerar unos plazos demasiado ambiciosos para los fabricantes

Retos y plazos en la reducción de emisiones del automóvil / ()

Los turismos y furgonetas que salgan al mercado en 2030 deberán reducir sus emisiones de CO2 prácticamente a la mitad respecto a las actuales, según la propuesta del comisario europeo de Energía y Acción por el Clima Miguel Arias Cañete. Demasiado ambicioso, dicen los fabricantes. Demasiado lento, contestan los partidarios de acelerar la transición hacia los coches no contaminantes, como la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético.

La propuesta de la Comisión Europea plantea la reducción de las emisiones para ese tipo de vehículos en un 30% en 2030 respecto a las previstas ahora para 2021. Equivale a la mitad de las que emiten de media los turismos que salen actualmente al mercado: 65 gramos de CO2 por km recorrido frente a los casi 120 actuales. Ese listón –si se aprueba como está– se aplicaría para cada fabricante, permitiendo cierto margen adicional si en paralelo aumenta su producción de coches eléctricos e híbridos por encima del 30% de sus ventas en 2030.

Es una exigencia muy difícil de cumplir, sostiene Adolfo Randulfe, de la patronal española de fabricantes ANFAC, en línea con la patronal europea ACEA, que confía en que la propuesta de Arias Cañete se revise a la baja durante su tramitación en el Parlamento y el Consejo Europeo. "Los objetivos son muy ambiciosos y serán difíciles de cumplir tal como se han propuesto ahora. Este el primer paso –recuerda- y hay un largo camino por recorrer. Hay que hacer un ajuste de los objetivos para que sean realmente conseguibles. De nada sirve un objetivo muy ambicioso si no se puede cumplir".

Equilibrio de intereses

El comisario Arias Cañete ha reconocido que su propuesta busca el equilibrio entre intereses contrapuestos: "Nuestra filosofía combina la ambición medioambiental, la defensa de la competitividad de la industria europea y el componente social, porque hay una preocupación para que no haya pérdida sino creación de puestos de trabajo, y para que Europa recupere la competitividad en el diseño de los vehículos eléctricos y las baterías".

Pero Jorge Morales, de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, dice que se va demasiado lento. Y que los primeros interesados en acelerar la transición energética deberían ser los propios fabricantes europeos: "Estamos perdiendo una oportunidad de transformar un sector industrial muy potente, que genera muchos puestos de trabajo. Estamos perdiendo el tren de esa transformación. Cuando queramos hacerlo las fábricas estarán en China o en Estados Unidos".

La patronal sostiene que el coche eléctrico, con muy poca presencia aún en el mercado, no podrá generalizarse mientras no haya más puntos de recarga. "De enero a junio de este año se han matriculado en Europa sólo un 1,2% de vehículos eléctricos sobre el total del mercado. Habrá que ver cómo evoluciona la demanda de este tipo de vehículos para ajustar el objetivo de reducción de CO2. Y sin ninguna duda se necesita un empuje por parte de las administraciones para hacer una red de recarga de vehículos eléctricos más amplia, en España y en toda Europa".

Electrolineras

No sólo en las ciudades, matiza Jorge Morales, también en las carreteras interurbanas. "Lo que se debería hacer a nivel europeo es fomentar una red básica de electrolineras para que los primeros usuarios del vehículo eléctrico puedan hacer grandes viajes". Y es que uno de los talones de Aquiles del coche eléctrico es que la autonomía de las baterías no permite aún cubrir grandes trayectos sin recargarlas. Para él, ahí debería poner el acento la Unión Europea.

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