¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Selección española

Empate a medio gas

España empata en San Petersburgo en un partido en el que jugó y se relajó a rachas

Sergio Ramos señala tras marcar uno de sus dos goles con España en San Petersburgo / ()

El estadio Krestovsky de San Petersburgo se ponía guapo para recibir a España, techo cerrado, vomitorios lujosos y ambiente primaveral en el interior, nada que ver con el grado que había fuera. Saltaba el equipo de Lopetegui con muchas novedades, con Asensio y Rodrigo arriba, pero con una defensa fortísima formada por Nacho, Ramos, Piqué y Jordi Alba

España saltó algo adormecida al verde y Rusia mostró más vigor en un inicio, espoleada por sus jugadores de más clase como Zhirkov y Dzagoev, que intentaban meterse entre líneas detrás de Busquets para meter a los de Lopetegui en problemas, pero ese panorama apenas duró diez o quince minutos. Y es que la España de Lopetegui se encuentra los goles casi sin querer.

Entre zurdos anda el juego. Asensio acarició la pelota y Jordi Alba, sí, han leído bien, Jordi Alba, remataba el balón para adentro. 0-1 y España se ponía por delante sin haber hecho casi nada. Y se iba a poner 0-2 tras una absurda mano rusa dentro del área que Ramos atinó a convertir en gol, no sin florituras en la carrerilla. 

A partir de ahí el partido entró en una fase de somnolencia bastante angustiosa, con la afición rusa algo desencantada tanto con los suyos, como con el árbitro y también un poco el fútbol en general. Pero ganar en Rusia no es cualquier cosa, no es una tarea fácil, así que Smolov acortó distancia gracias a un disparo fantástico que De Gea no atinó a detener. 

Segunda parte, más fallos y más goles

Empezaron a hacer cambios los dos entrenadores, empezaron a pensar más en sus ligas que en lo que tenían delante y comenzó lo divertido. Entraron Vitolo, Illarramendi, Silva, Saúl, Alberto Moreno, una batería infinita de cambios que desordenaron mucho el partido y sobre todo la defensa española. 

Miranchuk hizo el gol del empate en un error defensivo de España que dejó el balón en el área pequeña a merced del delantero del Lokomotiv. 2-2 y tablas, pero ahí no iba a quedar la cosa. El árbitro quiso su cuota de protagonismo y señaló un nuevo penalti que, de nuevo Sergio Ramos ejecutó con detalles barrocos. 2-3, otra vez España por delante.

El partido llegado el último tercio era un correcalles de mucho cuidado, Thiago se marchó lesionado y España perdió bastante colmillo, el que no lo perdió fue Smolov, que otra vez se empeñó en levantar la moral del Krestovsky. España sacó el balón de manera horrible y le cayó al delantero del Krasnodar, que volvió a fusilar a De Gea.

Smolov tuvo el cuarto en sus botas tras un balón filtrado, pero su control se fue largo y De Gea detuvo el balón con mérito. El partido acabó con unos minutos tensos en los que un golpe de Rodrigo con Lunev acabó con el portero tendido en el suelo con un fuerte golpe en la cabeza. Tuvo que acabar Kokorin en portería por precaución. En definitiva, empate a medio gas de España, que debe tomar nota de su relajación para intentar que no vuelva a ocurrir. 

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?