Qué posibilidades hay de que la escalada de tensión con Corea del Norte acabe en guerra

Respuestas a las principales inquietudes tras los ensayos balísticos de Kim Jong-un y los excesos verbales de Trump

Programa armamentístico y nuclear norcoreano desde 2006. /

Hace una década el debate sobre la peligrosidad de Corea del Norte para la comunidad internacional se centraba en si su primera "explosión nuclear" era realmente nuclear y, en ningún caso, se tomaba en serio que Pyongyang fuera capaz de incorporar esa tecnología en un misil.

Sin embargo, el paso de los años y los avances del régimen de Kim Jong-un han puesto sobre el tablero la posibilidad, no tan remota, de alcanzar cualquier punto de la parte continental de Estados Unidos con misiles de corto y medio alcance cargados con cabezas nucleares.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y sus excesos verbales, rápidamente correspondidos por Kim Jong-un, solo han servido para dar una apariencia de escalada de la tensión que inquieta a la opinión pública, la comunidad internacional y, especialmente, a los vecinos de la península coreana.

El último episodio ha llegado con el lanzamiento por parte de Pyongyang de un nuevo modelo de misil balístico intercontinental llamado Hwasong-15 que, según algunos expertos, se trataría de la mayor altura alcanzada hasta la fecha por un proyectil norcoreano, lo que implica un nuevo y peligroso avance en el programa de armas del régimen de Pyongyang. Los encontronazos verbales entre ambos líderes tampoco han cesado desde principios de año.

¿Pero qué probabilidades hay de tanta hostilidad verbal derive en algo real?

"En un contexto racional, las declaraciones podrían descifrarse en relación con claves de objetivos, estrategias y cálculo", explica el investigador principal de Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano, Félix Arteaga. "Pero en este caso, hay dudas de que el líder norcoreano actúe según un patrón racional y atienda a cálculos de sus asesores".

Esto no ocurre en el caso estadounidense, a juicio de Arteaga, ya que las "improvisaciones verbales" de Trump no se han traducido en hechos debido a la "mayor influencia de su entorno".

Infografía del lanzamiento de un misil norcoreano que sobrevoló Japón en agosto de 2017. / EFE

Con ese diagnóstico coincide el experto del Instituto Español de Estudios Estratégicos Marcos Gómez Casal: "Kim Jong-un ha dado muestras de acciones imprevisibles y a veces viscerales que, unido a la situación del país no permite descartar ninguna hipótesis sobre el programa de armamento nuclear". En su publicación Corea del Norte, diez años de explosiones nucleares deja claro que al líder norcoreano "no parece importarle tensar la cuerda hasta niveles irracionales".

¿Qué hace que esta escalada sea diferente?

Lo que ha cambiado, según Félix Arteaga, es que los avances del programa nuclear norcoreano han roto el equilibrio militar convencional que existía. "Corea del Norte podía provocar militarmente al sur, pero no podía arriesgarse a una acción militar más contundente por la superioridad militar de los aliados. Ahora, Corea del Norte podría arriesgarse a realizar una acción militar creyendo que su capacidad nuclear le protege de una respuesta armada".

¿Puede Pyongyang alcanzar EEUU e incluso amenazar a ciudades como Los Ángeles?

La progresión en los alcances de los misiles intercontinentales avala esa posibilidad "en muy pocos años", en la opinión del experto consultado. "Otra cosa es que la progresión permita mayor precisión, contramedidas, cabeza nuclear, ..."

¿Hay un verdadero riesgo para la población?

Las más amenazadas son las poblaciones y guarniciones de Corea del Sur, luego las de la región y muy en último extremo las de EEUU. La diferencia es que las primeras están al alcance de medios convencionales y, además, EEUU dispone de más medios de defensa contra misiles balísticos que Corea del Sur o Japón.

¿Qué se puede hacer para repeler el lanzamiento?

Estados Unidos cuenta con un sistema de defensa contra misiles balísticos que actúa desde el momento del lanzamiento en sus distintas fases de trayectoria. Combina interceptores, radares y sistemas de mando y control fijos, embarcados y en el espacio, detalla Arteaga.

¿Cuál es el papel de terceras potencias para encontrar una salida al conflicto?

La mayoría de los expertos coinciden en que la única solución duradera tiene que pasar por la diplomacia. "Se ha visto que la política de sanciones ha servido de poco desde el punto de vista nuclear", sostiene Marcos Gómez Casal.

Cualquier salida pasa, en opinión del experto Félix Arteaga, por los actores que llevan la gestión de la crisis: EEUU, China, Rusia, Japón y Corea del Sur.

"Corea del Sur trata de mantener las divisiones que existen entre los anteriores sobre lo que hay que hacer", explica, "y China y Rusia no desean que EEUU se perpetúe como un actor regional, con lo que las posibilidades de colaboración, salvo una acción irracional de Corea del Norte, son muy limitadas".

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