'OT 2017', el fenómeno que mató al triunfito

TVE pone este lunes el broche de oro al exitoso regreso de 'Operación triunfo'

Amaia, concursante de 'Operación triunfo' /

'Triunfito': manera despectiva de denominar a los concursantes del programa de televisión Operación triunfo.

Ser triunfito siempre ha sido un lastre, o al menos ese siempre ha sido el significado que ha llevado implícito esta palabra tabú. Pero los tiempos cambian, las modas también y OT 2017, el gran regreso del formato musical a TVE, ha conseguido lo imposible: matar al 'triunfito' y encumbrar a una nueva generación de artistas.

El nuevo 'triunfito'

Siempre ha habido prejuicios contra los denominados 'triunfitos'. Prejuicios que han perturbado en la última década la esencia de Operación triunfo y su verdadera razón de ser.

Sin embargo, los concursantes de OT 2017 han conseguido borrar ese carácter peyorativo para revalorizar el término y darle otro significado.

A estos participantes se les ha dejado de ver como meros productos, al amparo de cualquier discográfica, para observarlos como lo que realmente son: artistas con inquietudes que tocan instrumentos y componen sus propias canciones. Jóvenes promesas que conocen y admiran a los grandes de la música. En resumen: que tienen cultura musical.

Ya no son amenazas, son aliados

Para la industria de la música Operación triunfo siempre fue una amenaza, sobre todo tras el 'boom' de OT 1 con David Bisbal, Chenoa y Bustamante a la cabeza. Cabe recordar que por aquel entonces las discográficas centraron todos sus esfuerzos en endiosar a estos 'triunfitos', dejando sin opciones a otros artistas que no tenían una plataforma tan mediática.

Ahora, con OT 2017, el conglomerado musical, y también el público, ve con buenos ojos que artistas como Amaia, Aitana o Alfred, entre otros, entren a formar parte de una industria estancada y dominada solo por unos pocos.

'OT' ahora es cool

Operación triunfo lleva a sus espaldas nueve ediciones. En los últimos 17 años, el concurso ha pasado por todas las fases que puede atravesar un producto de televisión. Nació como fenómeno, extendió su éxito a otra cadena y, ya desde Telecinco, cayó en desgracia despidiéndose por la puerta de atrás.

Con este mal sabor de boca generalizado, el 'triunfito' quedó condenado al letargo. A pesar del rotundo éxito de Bisbal, Manuel Carrasco y compañía, el público se quedó con la decadencia que sufrió Operación triunfo. Nada más.

Pero la televisión siempre tiene un as en la manga y TVE se valió de él para resucitar el formato y darle el reconocimiento que merece.

Lo hizo de la mano de un talentoso casting, una telerrealidad REAL adaptada a las dominantes redes sociales y unas magistrales lecciones impartidas por un sensacional claustro de profesores. Seguramente, estas hayan sido las principales razones que han hecho que OT 2017 complaciera a los más nostálgicos y conquistara a esos otros espectadores que habían abandonado la televisión tradicional y sus normas para caer rendidos a los encantos de Netflix y demás plataformas de streaming.

Porque ver Operación triunfo ahora es 'cool'. Proclamarse fan de OT ahora es estar a la moda. Y ser 'triunfito' ahora es sinónimo de éxito.

Temas relacionados

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?