'Secretos de estado' no cumple con las expectativas de su protagonista

Myriam Gallego protagoniza el thriller político que prepara Telecinco

Myriam Gallego protagoniza 'Secretos de estado', la nueva serie de Telecinco /

Cualquier acto promocional de una serie está diseñado, lógicamente, para vender un producto sea cual sea su resultado. En esta ardua labor, los actores están bien enseñados y saben cómo salir del paso en estos eventos de obligado cumplimiento. De eso ya se encarga la cadena o el representante de turno. Ellos son los que marcan las pautas: sonríe, sé simpático, no te metas en polémicas y vende tu serie como la mejor del mundo. Fácil y sencillo.

Acepté Secretos de estado porque pensaba que hablaríamos mucho de la suciedad política de este país

Pero como en todo, siempre hay alguien que se sale de la norma, y ese es el caso de Myriam Gallego, protagonista de la que será una de las grandes apuestas de Telecinco para la próxima temporada: Secretos de estado. Ella se moja y no duda en contar las cosas tal y como las piensa, y esa sinceridad se agradece.

En la serie de Mediaset, la actriz interpreta a Ana Chantelle, ni más ni menos que la primera dama de España. "Es la primera dama, pero es una mujer de política. No es una mujer florero. Ha estudiado la misma carrera que su marido, pero que en un momento determinado de su carrera decide relegar su carrera para impulsar la de su marido".

Así describe Myriam su personaje, un personaje que ha tenido que desdibujar sobre la marcha después de una previa preparación y un resultado final que no convenció al creador de la ficción, Frank Ariza (Dreamland, Perdóname, Señor). "Bebí bastante de los Clinton", dice cuando se le pregunta si se fijó en algún referente político para su personaje. "Me interesaban como pareja, pero es verdad que estuve tres meses trabajando y dibujando un personaje y cuando vine al set, a Frank Ariza no le interesaba ese dibujo del personaje. Por lo tanto, yo he partido deconstruyendo todo lo que había trabajado en casa. Ha sido una manera difícil de entrar y no sé qué es lo que se ha conseguido".

Myriam Gallego también explica que se fijó mucho en House of Cards (Netflix) porque pensaba que Secretos de estado iba a seguir más esa línea, pero nada que ver. "Pensaba que era lo que queríamos dar al espectador, pero se me dijo un 'no' rotundo, que 'no nos interesa ese matrimonio' y que íbamos a contar otra historia", afirma.

De hecho, la intérprete confiesa que la serie arranca de una manera y a mitad de temporada cambia de registro, un registro que a ella no le interesa especialmente: "Me gustaba la serie política con la que empezamos. No me interesan tanto las tramas amorosas. A mí, como Miryam, me interesaba hablar de política, ver la política y la suciedad de la política. Creo que estamos preparados como sociedad para entender una serie política y creo que la ficción ha cambiado también y está preparada para hablar de ello".

Y deja claro que esta serie, fuera de Telecinco, hubiera seguido precisamente esos otros derroteros de los que habla: "Uno tiene que saber para quién trabaja en todo momento. Esta serie, en una plataforma, se hubiera podido meter más en el tema político. Como estamos en Mediaset, hay que hablar para un público más generalista. Ellos saben cómo tienen que alcanzar sus números".

Pero si no está conforme con el enfoque de la serie, ¿por qué aceptó Myriam Gallego participar en Secretos de estado? "Me leí los tres primeros episodios antes de dar el 'ok' y esos tres me parecieron brutales. Me gustó cómo estaba escrita, el ritmo que tenía, lo punky y arriesgada que era. Eso es lo que a mí me animó a lanzarme. Y porque creía que hablaríamos mucho de la suciedad de la política de este país. Eso es algo que me interesa como actriz, como mujer y como persona. Meter el dedo en la llaga me interesa".

A pesar de todo, Myriam asegura que seguiría en una hipotética segunda temporada, siempre y cuando Secretos de estado siguiese teniendo esa parte de política y thriller. "Lo que no quiero es que se desdibujen el color de la serie".

Si Secretos de estado se hubiera hecho en otra plataforma se hubiera podido meter más el tema político

Y aclara más tarde que no está ni decepcionada ni desencantada con la serie, simplemente sus expectativas iban por otro lado.

"De esta serie me interesaba ese color, pero porque yo estoy un momento en el que me apetece ya reventar y decir: 'Señores, esto es lo que hay'. Pero a lo mejor no estamos preparados para ese momento. No me he llevado una decepción, tengo 40 años y no soy tonta. Sé en qué momento hay que jugar. Es un poco lo que pasaba con Águila Roja. Llevábamos 9 años y me preguntaban si creían que podíamos seguir. Yo les respondía: 'Para arrodillarme, no'. Si cortamos en calidad, en tiempos, en guiones que no vienen preparados... entonces se cierra. Yo prefiero estar en mi casa, reducir gastos y lo que hagamos, hagámoslo bien. Y con esta digo lo mismo: si vamos a cuidarla toda bonita, para adelante. Si no hay ese motor inicial en todos, entonces no".

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