La razón por la que los pantalones vaqueros tienen remaches de cobre

La historia se remonta hasta el siglo XIX

Los remaches son un clásico de los pantalones vaqueros. /

El pantalón vaquero es una prenda imprescindible de nuestro armario. Sin embargo, y a pesar de que es un habitual de nuestro día a día, todavía cuenta con algunos elementos cuya utilidad es desconocida para la mayoría. Uno de ellos es el bolsillo pequeño de los vaqueros. Durante las últimas décadas, muchas han sido las personas que se han preguntado sobre su utilidad. Tanto es así que incluso la compañía Levi Strauss & Co. decidió aclarar para qué sirve este bolsillo en su blog.

En el comunicado, la empresa explicaba que este bolsillo, conocido como bolsillo del reloj, fue introducido en los pantalones vaqueros para que todas aquellas personas que usaran relojes de cadena y lo guardaban en su cintura tuvieran un bolsillo donde dejarlo. Sin embargo, ahora que la sociedad ya no utiliza este tipo de relojes, este bolsillo es utilizado para almacenar otro tipo de objetos, tales como monedas o billetes de transporte público

¿Y los remaches de cobre?

Pero el bolsillo pequeño del pantalón no es el único elemento del vaquero que genera debate en la red. Muchas son las personas que también se preguntan sobre la utilidad de los pequeños remaches de cobre. Mientras que algunos opinan que es un elemento decorativo, otros aseguran que tienen una función. Para sacar de dudas a toda estas personas, Levi Strauss & Co. habla en su página web sobre la historia de estos remaches.

Según el fabricante, tenemos que remontarnos hasta 1873 para descubrir el origen de estos remaches. En aquella época, los trabajadores del campo o de la mina, que utilizaban este tipo de pantalones para trabajar, rompían sus vaqueros cada dos por tres. Por esa misma razón, la mujer de uno de los trabajadores acudió al sastre Jacob Davis, para consultarle si había alguna manera de que el pantalón vaquero de su marido aguantara más. 

Así se introdujeron los remaches en los pantalones

Tras comprobar que, efectivamente, los pantalones se rompían con facilidad, Davis decidió poner remaches metálicos en aquellos lugares donde la prenda tenía que soportar una mayor tensión, especialmente en las juntas de los bolsillos. Gracias a ello, los vaqueros no se romperían con tanta facilidad.

El invento desarrollado por el sastre fue un auténtico éxito. El boca a boca ayudó a que cada vez más trabajadores se decantaran por este tipo de remache, lo que animó a Davis a patentar su invento. Tras llegar a un acuerdo con Levi Strauss, a quien había comprando tejido para sus pantalones, estos remaches comenzaron a ser incluidos en los ya clásicos jeans. Y así hasta nuestros días, donde los pantalones vaqueros cuentan con estos ribetes tan característicos.

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