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Turquía, la meca del injerto capilar sin anestesia ni cirujanos

  • Unos 10.000 españoles viajan cada año a Estambul para ponerse pelo a precio low cost. Hay paquetes de todo incluido desde 1.000 o 2.000 euros, tres veces menos que en España
  • La Sociedad Española de Cirugía Plástica alerta de la cantidad de profesionales que trabajan sin licencia y de la falta de garantías porque el implante lo realizan enfermeras en lugar de cirujanos

A sus 28 años, Pedro viajó a Estambul hace apenas 3 meses para vivir el milagro del injerto de pelo. Está más o menos satisfecho con el resultado pero reconoce que "te la juegas un poco. Yo cuando fui el diseño me lo hicieron en menos de un minuto, ese es el lado malo que son rapidísimos". En España, hay al menos una o varias citas previas con el cirujano especialista para diseñar el implante de forma personalizada. No todo el mundo necesita insertarse 4.000 grafs -los folículos que se extraen de la parte trasera de la cabeza para injertarlos en las zonas calvas-.

Cuando se puso en manos del equipo médico turco, Pedro "estaba entre unas cortinas, había mucha gente, me estaban operando ahí con una cámara a través de la cual, en teoría, el cirujano me estaba viendo; pero él no me tocó la cabeza en ningún momento. Me operaron las enfermeras, que no me inspiran tanta confianza, y lo hicieron rapidísimo, en 6 horas". En España son los cirujanos quienes realizan ese proceso que puede durar dos días en distintas sesiones.

Le cobraron 2.470 euros por una intervención que cuesta el triple en España pero hay ofertas de todo incluido por la mitad de precio en las más de 250 clínicas turcas que realizan estos trasplantes. "Por 1.200 euros te incluyo un día de analíticas de sangre y otro en el que te ponen los implantes. El alojamiento está incluido, dos noches en hoteles de tres o cuatro estrellas", comenta una portavoz de la clínica privada turca Jinemed.

No hay datos oficiales de cuántos españoles han viajado a esta meca del turismo capilar low cost, pero se calcula que solo el año pasado fueron más de 10.000 atraídos por los bajos precios. "Es una operación muy sencilla. No tienes ni que dormirte y lo puedes hacer sin anestesia ni nada" explica esta comercial turca.

Aumentan las quejas de españoles con complicaciones que les han duplicado el precio

Sin embargo, lo barato sale caro porque se ahorra de sitios imposibles, como de la anestesia. "Hay muchas quejas de pacientes afectados. Gente que han operado en hoteles, que se les ha ido la anestesia a mitad del procedimiento, que no había un anestesista presente, múltiples complicaciones al volver que han tenido que asumir en España y al final todo el proceso les ha salido más caro", argumenta la cirujana Ainhoa Placer de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.

El ministerio de Sanidad dice no estar preocupado por este asunto aunque España forma parte de una alianza internacional de 60 países que denuncia los graves riesgos para la salud derivados de este intrusismo sanitario, incluso con clínicas clandestinas. "Hay que tener mucho cuidado con que la cirugía no sea realizada por personal no médico", añade el doctor David Pérez Meza, de la Sociedad de Cirugía de Restauración Capilar. "Si se le ponen demasiados injertos a un paciente que no los necesita, en un futuro probablemente no va a haber de donde restaurar porque las zonas donadoras estarán devastadas". Además, el riesgo de un mal resultado estético también existe. "Recibimos visitas de pacientes a los que les han dejado un pelo que no es creíble", concluye Pérez Meza.

La cirugía no es para todo el mundo, advierten, y mucho menos si se dinamita el plan quirúrgico previo y no se supervisa el posoperatorio.

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