Lo que pasa cuando un coche autónomo quiere incorporarse a una autopista

Las redes captan los intentos del vehículo para acceder a la autopista

Así reacciona el vehículo autónomo a la hora de acceder a una autopista. /

A la hora de acceder a una autopista desde un carril de incorporación, el conductor puede encontrarse con gran número de coches que le impidan entrar en la carretera. Por esa misma razón, la persona al volante tiene que tomar una decisión. O meterse a la fuerza y hacer frenar a alguien o aprovechar el carril de incorporación hasta encontrar un hueco para acceder a la vía.

Sin embargo, en el caso de los coches autónomos es mucho más complejo. La fusión de doble carril es, a día de hoy, uno de los mayores quebraderos de cabeza de las compañías que trabajan con esta tecnología. Dado que en una incorporación entran en juego una serie negociaciones en la que el conductor solicita al resto de conductores que le cedan el paso, programar cada una de las variables en un vehículo autónomo resulta muy complicado.

El vehículo autónomo VS los vehículos tradicionales

Debido a ello, los vehículos autónomos en fase pruebas todavía no son capaces de reaccionar de una forma natural a una incorporación a una carretera. Así lo ha demostrado, a través de su cuenta de Twitter, Nitin Gupta, quien ha grabado cómo un vehículo autónomo de Waymo, que pertenece a Google, intenta incorporarse a una autopista desde un carril aceleración.

A pesar de los intentos para acceder a la vía, nadie le cede el paso. Entre otras cosas, el vehículo frena en reiteradas ocasiones, pone el intermitente e intenta buscar el hueco perfecto para acceder a la carretera. Sin embargo, ningún vehículo le permite entrar en la autopista, por lo que opta por quedarse donde estaba.

El gran problema de la conducción autónoma

Por lo tanto, y hasta que no se encuentre una respuesta a este problema, los vehículos autónomos no podrán recorrer las calles con total seguridad. Hay que tener en cuenta que, en una autopista, todos los conductores van a una velocidad alta. Por esa misma razón, el vehículo autónomo tiene que medir el mejor momento para acceder a la vía.

Por otro lado, también tiene que tener en cuenta que el estilo de conducción de cada persona es un mundo. Mientras que algunos tienen una conducción más tranquila, otros son más agresivos, lo que puede modificar la decisión del vehículo autónomo a la hora de acceder a una vía. En definitiva, las compañías tienen que encontrar una solución para que estos vehículos puedan acceder a estas carreteras sin ningún problema.

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