Veganismo bajo cero

Frigo se suma a la tendencia de los heladeros artesanales y la marca blanca

Cornetto Vegano. /

El interés social por las dietas veganas y vegetarianas está empezando a calar en la industria alimentaria. Las mayores empresas de embutidos ya están produciendo loncheados de base vegetal y, ahora que se acerca el verano, sucede lo mismo con los helados. Frigo, una de las marcas más populares del sector, acaba de presentar una de sus grandes apuestas de la temporada: el Cornetto vegano y sin gluten.

Según la información facilitada por la multinacional Unilever, propietaria de Frigo, "se trata de un cremoso helado a base de soja, que remplaza la tradicional nata, pero que cuenta con su clásico recubrimiento de chocolate y trocitos de avellana". El producto cuenta ya con el aval de la European Vegan Association.

La apuesta de Frigo confirma la tendencia y asegura una gran visibilidad, pero no supone una novedad en el mercado porque, además de las pequeñas marcas —La Ibense, Booja Booja, Valsoia— y de los heladeros artesanos, que no siempre son fáciles de encontrar, también hay varias cadenas de supermercados que llevan años comercializando helados veganos a precios competitivos.

El gran obstáculo son las grasas de origen lácteo con las que tradicionalmente se han elaborado las cremas heladadas, aunque hay algunos productos industriales en los que también se utiliza el huevo. Pero en algunos sorbetes, aunque a priori son solo hielo y fruta, también puede encontrarse clara de huevo.

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"En El Corte Inglés y Carrefour hace unos 15 años que tienen marcas para gente con alergias. ¡El problema era el precio!", explica Marta Martínez, autora de Mi Dieta Vegana. "Creo que Mercadona fue el primero que los hizo baratos, pero de sabor suelen ser flojitos. Si tengo que quedarme con uno, elegiría el que hay en Lidl de maracuyá y mango porque es el más parecido al helado tradicional".

Puesta a disfrutar de un buen helado vegano, de todas formas, Martínez apuesta por acercarse a una heladería artesana. "Muchas están empezando a ofrecer sorbetes y helados aptos para veganos", explica. En Barcelona, donde vive, recomienda los dos locales de Gocce Di Latte y también La Heladería Mexicana, en la que ofrecen sabores tan poco comunes como el de tequila o el de chocolate picante.

En Madrid tampoco resulta complicado dar con opciones veganas bajo cero: La Romana, Sani Sapori, Horchatería Alboraya, Mamá Elba, Mistura... También son veganos todos los polos y sorbetes de Rocambolesc, la propuesta helada de El Celler de Can Roca, con tiendas en Girona, Alicante, Madrid y Barcelona.

El riojano Fernando Saénz, considerado como uno de los mejores heladeros de España, también elabora varias cremas heladas en las que, en vez de utilizar nata, recurre a la grasa de frutos secos como la almendra o la avellana. Una forma de producir que "técnicamente no es complicada", pero que él relaciona con objetivos méramente gastronómicos. "No nos gusta decir que son helados veganos porque, más que un producto, vegana tendría que ser la empresa... ¡y por convicción!".

A punto de celebrar el congreso Conversaciones Heladas, en el que además de repasar las grandes tendencias gastronómicas del momento suele presentar las novedades del Obrador Grate y de la Heladería Dellasera, Fernando Sánez asegura que lo verdaderamente importante es "la excelencia de las materias primas".

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