¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Francia, primer semifinalista del Mundial

  • El equipo de Deschamps se mete en semifinales gracias a los tantos de Varane y Griezmann
  • Los de Tabárez demostraron su garra habitual pero, con la ausencia de Cavani, apenas se asomaron a la portería de Lloris

Muslera mira la celebración de los jugadores franceses tras el gol de Griezmann. / ()

Francia es el primer semifinalista del Mundial 2018 después de imponerse a Uruguay en el encuentro de cuartos de final de la competición que se está disputando en Rusia. Una jugada a balón parado y un error mayúsculo del portero uruguayo fueron determinantes para que los de Didier Deschamps se metieran en el cuarteto que peleará por llevarse a casa la Copa del Mundo.

El encuentro arrancó con una única ausencia, la del delantero uruguayo Cavani, cuyas molestias en el gemelo izquierdo le impidieron estar en esta gran cita para los de Tabárez. Stuani ocupó su lugar en punta para ser uno de los primeros jugadores en asomarse a la meta contraria. Primero no pudo controlar bien un balón en el área francesa. Luego hizo un disparo demasiado cruzado.

En esas dos acciones Uruguay puso de manifiesto que quería tirar de su habitual garra para echar abajo la puerta de Lloris. Pero Francia no es un equipo fácil de dominar y la fortaleza de ambos conjuntos empezó a dibujar un partido igualado, sin espacios, que estaba destinado a romperse en un detalle, una aparición o una jugada a balón parado. Eso hizo también que el partido no fuera ni para los Giroud ni para los Luis Suárez, sino para los que tenían que crear y encontrar espacios por detrás de ambos.

No aparecieron, lo que hizo que el balón parado se convirtiera en la principal vía hacia el gol. Quedó claro en un saque de esquina de Uruguay en el que remató José María Giménez para comprometer a un Lloris que tuvo que sacar la pelota de sus dominios con los puños. Y, después, con el gol de Francia cuando quedaban seis minutos para el descanso. En esa ocasión, Griezmann botó un balón hacia el punto de penalti, donde Varane se anticipó a toda la defensa charrúa para peinar ligeramente el balón y colocarlo en un lugar imposible para Muslera. Era el 1- 0.

Gol en un momento clave y en un partido en el que era evidente que no iba a haber ni muchos goles ni demasiadas oportunidades. Francia sabía que el primero que marcara tenía mucho camino hecho, pero antes de marcharse al vestuario para gozar del descanso recibió un serio aviso. Fue en una falta sacada por Torreira en la que la bola llegó hasta la posición de Martín Cáceres, cuyo remate de cabeza mereció el gol. Lo malo para el defensa celeste es que Lloris se estiró para hacer una de las mejores paradas de todo el Mundial y permitir que su equipo se fuera al descanso en ventaja.

La segunda parte arrancó con susto para Uruguay. Un balón atrás para Muslera a punto estuvo de ser un problema por la presión de Griezmman. El rojiblanco enganchó la pelota, pero no llegó a controlarla para convertir la amenaza en gol. La ocasión, en cualquier caso, no cambió un partido llamado a la paridad entre los dos equipos pese a que el talento francés estaba superando a la garra charrúa.

Uruguay nunca se rindió, pero un fallo de su portero fue el que terminó decidiendo este partido de cuartos de final. Con un cuarto de hora jugado de la segunda parte, Griezmann miró a la portería contraria y armó un disparo que no parecía demasiado complicado para Muslera. El problema es que el portero usó manos de mantequilla y una bola aparentemente sencilla acabó en el interior de la portería del equipo de Tabárez. Era el 2-0, un resultado que tenía toda la pinta de ser irremontable para los uruguayos. El tanto llegó justo después de los cambios con los que Uruguay estaba tratando de cambiar el rumbo del partido. Acababan de salir Maxi Gómez y Cebolla Rodríguez por Stuani y Betancur.

El tiempo fue transcurriendo para bien de Francia y desgracia de Uruguay. En ese tiempo, Griezmann no se asomó demasiado a la portería contraria, pero ejerció un dominio sobre el partido y sobre el juego de su equipo solo a la altura de un aspirante -como él- al Balón de Oro.

Los últimos minutos del partido no dieron más de sí. Francia controló el encuentro ante un rival que empezó a hacer más gestos de desesperación que de coraje. Así se fue Uruguay a casa. Lo había ganado todo y cayó en el momento decisivo. Ante un gran equipo, el subcampeón de Europa y uno de los aspirantes a ponerse en el pecho la estrella que se juega en este Mundial.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?