Defensa cambiará las normas que discriminan a las mujeres con tatuajes

Fuentes del departamento que dirige Margarita Robles aseguran a la SER que este cambio legal era "necesario"

Hombres y mujeres militares desfilan durante el Día de las Fuerzas Armadas. /

El Ministerio de Defensa modificará las bases de las próximas convocatorias de nuevas plazas en las  Fuerzas Armadas para garantizar la igualdad de trato entre mujeres y hombres en lo que se refiere a los tatuajes visibles con el uniforme. Fuentes del departamento que dirige Margarita Robles aseguran a la SER que este cambio legal era "necesario".

Con esta modificación en las citadas bases, Defensa quiere dejar claro su compromiso con la igualad de género en los Ejércitos y "eliminar cualquier duda o margen de discrecionalidad por parte de los órganos de selección". En las bases de las nuevas convocatorias se introducirá un párrafo que indique expresamente que "los tatuajes, argollas, espigas e inserciones, automutilaciones o similares no serán visibles vistiendo el uniforme de las Fuerzas Armadas tanto para la mujer como para el hombre". El Ministerio recuerda también que el uso del uniforme femenino es opcional por lo que si la falda dejara visible un tatuaje en una pierna, por ejemplo, la mujer puede optar por hacer uso del pantalón para estar en igualdad de condiciones que el hombre.

Esta decisión del Ministerio de Defensa quiere acabar con la polémica y las críticas recibidas tras conocerse el caso de una mujer que el pasado 19 de junio fue rechazada en las pruebas de selección por llevar el tatuaje de una flor en el empeine. Estela Martín, que se presentaba para ocupar un puesto de psicóloga militar, había pedido una excedencia para preparar estas oposiones y no pudo acabar de hacer todos los exámenes porque el presidente del tribunal al ver su tatuaje decidió que debía marcherse a su casa. En la misma prueba había hombres con las piernas tatuadas y ellos sí pudieron continuar adelante con la selección.

Estela presentó una reclamación  y fue citada tres días después a una revisión para valorar el caso. El tribunal, formado por tres hombres y una mujer y presidido por el mismo militar que la había enviado a su casa, le recordó la normativa de que no se admitían tatuajes visibles. La joven, en su defensa, alegó que no podía haber discriminación por sexo y recordó que uso de la falda en el uniforme no es obligatoria. Pese a ello fue rechazada y no pudo seguir en el proceso de selección. Estela Martín presentó recurso de alzada ante el Ministerio, sin embargo no podrá beneficiarse de la reforma que acaba de anunciar Defensa ya que los cambios se aplicarán en la siguiente convocatoria y en ningún caso con caracter retroactivo.

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