El ciudadano tiene que probar que no ha ganado dinero con la venta de un piso para evitar pagar la plusvalía

El Tribunal Supremo interpreta la última sentencia del Constitucional y establece que debe ser el ciudadano el que demuestre que no ha ganado dinero vendiendo un inmueble si quiere evitar pagar el impuesto de plusvalía municipal

Será el contribuyente el que tenga que probar que no ha ganado dinero con la venta de un piso para evitar pagar el impuesto de plusvalía. El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia en la que interpreta las últimas decisiones del Tribunal Constitucional, anulando la parte de la Ley que impedía al ciudadano calcular el resultado económico de la operación pero exigiendo que demuestre que no ha ganado dinero si quiere evitar pagar este impuesto municipal.

El impuesto municipal de plusvalía es el que paga una persona a la autoridad municipal cuando vende o traspasa un inmueble, y compensa en forma de tributo el dinero que el vendedor haya podido ganar en la operación: hasta el pasado mes de febrero el cálculo se hacía en base a la evolución del valor catastral del bien enajenado, y el Constitucional estableció hace un año en una sentencia que no se podía aplicar a las personas que no hubiesen ganado ningún dinero con la operación.

La polémica pivotaba en torno a tres artículos de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales: el 107.1, el 107.2 y el 110.4 de la norma, y el Tribunal Supremo ha decidido matizar la decisión del Constitucional. Anula este último artículo - el que impedía al contribuyente calcular el balance económico de la venta de un piso al margen de los valores catastrales - pero vincula el resultado de este cálculo a que pueda o no librarse de pagar este impuesto. Los dos primeros artículos controvertidos - los que establecen que se debe pagar si hay un incremento en el valor del terreno - quedan intacto.

"Son constitucionales y resultan plenamente aplicables", dice el Supremo, "en todos aquellos supuetos en los que el obligado tributario no ha logrado acreditar" que ha perdido, y no ganado, dinero con la operación. La anulación de ese artículo 110.4 de la norma, de hecho, permite a los contribuyentes "probar la inexistencia de un aumento del valor del terreno" ante la autoridad municipal que recauda el impuesto.

Miles de millones de euros

El impuesto de plusvalía, de carácter municipal, aporta una media de más de 2.000 millones de euros anuales a los ayuntamientos que se encargan de su recaudación, casi 13.000 desde el estallido de la crisis en 2008. La sentencia del Tribunal Supremo amortigua, por tanto, el golpe que supuso la sentencia del Tribunal Constitucional del año pasado en la que acusó a esta norma de obligar a pagar un impuesto en base a un beneficio económico "inexistente" en algunos casos.

El Supremo ha tomado esta decisión resolviendo un caso planteado por el BBVA: el banco adquirió una nave industrial en las afueras de Zaragoza, cerca del aeropuerto, y se la alquiló a una empresa a través de leasing que a su vez termino vendiendo el inmueble a una sociedad de inversión de activos inmobiliarios. Los jueces consideran, como ya hizo el Tribunal Superior de Justicia de Aragón, que el banco no consiguió demostrar que no ganó dinero con la operación, mientras que el ayuntamiento de Zaragoza sí lo hizo y que por tanto debe cobrar el impuesto.

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